Así como parte de ser cristiano es dar a conocer la Palabra, parte del ser Hombre Rudo pasa por reclutar nuevos adeptos y por moquiar a los maricas y ‘metrosexuales’, pero ojo, antes de apuntar con el dedo (o con la tula) a alguien que no nos parezca lo suficientemente macho, debemos considerar las siguientes situaciones:

Nunca webee a un hombre que tenga gato…

…si no está completamente seguro de que el felino tiene más relaciones sexuales por semana que Ud.

Lávese la boca con semen de camello antes de weiar a un hombre que maneja automático…

… si no está 100% seguro de que no perdió su pierna izquierda peleando en Nicaragua.

Apriétese una weva para evitar reirse de un hombre con ‘amigas’…

… a menos que le conste que el sujeto no demuestra su amistad culiando (y en ese caso descártelo de inmediato como amigo).

Nunca joda a un hombre que se cocina…

… Si ud. no es capaz de ingerir sus preparaciones por su ‘exceso’ de grasas polisaturadas y ‘elevado’ contenido calórico (léanse ambas palabras con voz de marica).

Jamás ose desafiar a un hombre vegetariano…

… si no le consta que dejó la carne luego de comerse a sus compañeros de equipo después de un accidente aéreo en los Andes.

Nunca, pero nunca se ría de un hombre que va a Misa…

… A menos que le conste que sus 14 hijos son adoptados o del jardinero.