Usualmente no suelo digerir las campañas gubernamentales, sobre todo si provienen del ministerio de Insalubridad (sí, el de las campañas antitabaco y el de la pastilla asesina) y del más detestado por todo hombre rudo: El SERNAM.

Sin embargo, ambos ministerios están llevando a cabo campañas que han de ser debidamente consideradas por todo hombre rudo:

Campaña contra la Rubeola:

Promovida por el MINSAL, busca lograr la vacunación de todos los hombres (rudos o no) entre 19 y 29 años. Queda sólo esta semana para vacunarse, así que huevones levanten sus testículos y vayan al consultorio o lugar donde vacunen más cercano e inyéctense. Y recuerden que un hombre rudo no se vacuna una sola vez, sino todas las necesarias para que se le quede tatuada una calavera en el brazo producto de los pinchazos.

Campaña contra la violencia a la mujer:

Seamos claros. Un hombre rudo no le pega a su fémina. Le basta con la mirada para lograr la sumisión necesaria, y si la hembra le sale chúcara, los asuntos se arreglan en la cama. Si no lo logra, es porque el supuesto macho no es tan rudo. Asúmalo. Si usted tiene que recurrir a los golpes no solo no es rudo, es un marica que no es capaz de llegar al nivel de rudeza necesario. Y como la única violencia que se permite es contra los maricas, pegarle a un tipo que le pega a su mujer es un deber que impone la rudeza. ¡Basta de fletines!