Gracias a una noticia vieja que recomendó en su blog el Bananero Kafkiano, leí las declaraciones de una de las pocas mujeres que soporto hablando, la periodista Andrea Hoffman, conductora de “La Comunidad sin Anillo” en Radio Concierto. Y dijo así:

“Las mujeres modernas también pueden andar pendientes solo de la custión, pero por periodos, pues al final es ella quien se queda con los hijos y necesita a un buen proveedor. A veces uno se equivoca, pero en las segundas nupcias ya no te dejas llevar por la lesera y buscas a un hombre trabajador y sensible”

Conclusión: Frente a estas “mujeres modernas” un hombre tiene tan solo dos alternativas:

1) O eres lo suficientemente macho para mandárselo a guardar cuando aun son de estreno y después mandarla con los cabros chicos pa’ su casa mientras te dedicas a recorrer el mundo en moto ó

2) Eres lo suficientemente mamón y huevón para que una mina te calce con pendejos ajenos a cambio de un poco de compañía y sexo solo cuando los niños estén dormidos.

Y bueno, antes que la inquisición me mande a la pira, también habría una tercera alternativa, la tradicional “coje a tu mujer y cría a tus hijos” (¡y sigue soñando, iluso!).