Muchas veces al hablar de Santos o gente de especial piedad y dedicación a las cosas de Dios se nos vienen a la mente imágenes de curas y viejos bonachones, un poco lelos y -algunos- hasta medios amariconados. Evidente que gran parte de esta mala imagen de los santos antiguos se la debemos a los pintores y escultores del renacimiento, que eran todos maricones y que se aprovechaban de la buena fe del Papa que los mandaba a pintar santos, para descargar sus impulsos antinaturales. Pues bien, aun así hay Santos cuya rudeza es incuestionable, a continuación los 10 más rudos de la Iglesia Católica:

San Miguel Arcángel

En el principio estaba Dios, que es por lejos el más rudo de todos junto a JC. y la Divina Paloma. Pero después de Dios el más rudo era Lucifer, el diablo mismo, al menos hasta que el Arcángel Miguel aparece en escena y lo arroja a las profundidades del averno. A diferencia de los otros ángeles que andan con vestidos y túnicas amaneradas, Miguel es siempre representado con una espada y armadura de guerra. Un macho.

Simón Bar Jona (a.k.a: San Pedro)

Pescador, bruto y mal genio. Probablemente pasará a la historia como el único hombre capaz de negar tres veces a Dios y luego tener los cojones para afrontarlo. De todos los apóstoles se supone era el único que tenía mujer, a la que dejaba esperando en casa cada vez que se iba de farra con JC. y los muchachos. Era bravo y solía portar arma blanca. Y usarla.

Saulo de Tarso (a.k.a: San Pablo)

Ex cazador de cristianos, predicador subversivo y autor de los textos más machistas del evangelio. Resistido incluso por monjas y mujeres piadosas, Pablo nos dice una verdad del porte de un buque: las mujeres deben someterse a sus esposos, pero a cambio los esposos tienen que amar y ser fieles a sus hembras. Un sacrificio recíproco y justo.

 

San Lorenzo (a.k.a: ‘el Lolo’)
Diácono de la ciudad de Roma, tuvo los cojones para afrontar a los hombres del César y presentarles como las riquezas de la Iglesia a un grupo de vagabundos y cojos. Esta osadía le costó a Lorenzo ser tirado a una parrilla , lejos de quejarse, en su martirio dijo una frase que pasaría al salón de la rudeza “Ya estoy dorado por este lado, dame vuelta para cocerme parejo”. En Chile es patrono de mineros, camioneros y cuanto hombre rudo haya.

San Agustín de Hipona (a.k.a: el africano)

La verdad es que la santidad de este hombre se debe más a su madre, Santa Mónica, que a sus méritos propios, pues la tradición señala que fue esta pía mujer la que se desveló orando para que Agustín dejara su “mala” vida, pues fue un conocido putero y vividor de la época. Los maracos del renacimiento lo dibujan blanco, pero debe haber sido un negro feo y calentón.

San Pelayo, Mártir

Si bien no fue un rudo pescador ni un desenfrenado gozador, Pelayo se ha ganado un lugar en este ranking por ser el íncono de la resistencia a la sodomía, lo que hoy los maricones llamarían “homofobia”. Este muchacho era muy joven cuando cayó preso de los musulmanes que invadían España, el Califa (que era bien califa y además gay) le ofreció perdonarle la vida a cambio de metérsela. Pelayo, desde luego murió como un Hombre.

San Girolamo Savonarola

Este fraile domínico del renacimiento alcanzó la gloria del Cielo al revelarse en contra de la mariconería y el lujo imperante por aquel entonces. En una gran pira lanzó todos los cosméticos y maquillajes que los travestis de la época usaban para salir a mariconear. Fue excomulgado por el Papa y para no ser menos, excomulgó al Papa de vuelta. Finalmente fue arrojado a las llamas por un maricón que lo atacó por la espalda. Los Ángeles más rudos salieron a su encuentro en el Cielo.

San Pio de Pietelcina (a.k.a: El padre Pío)

Monje franciscano capucino. Barbón, rechoncho y corto de genio. A muy temprana edad recibió los Estigmas de la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo y un montón de poderes como volar entre los aviones en la II Guerra Mundial, estar en dos lugares a la vez y otros tantos dignos de un Jedi. Se dice que mientras confesaba podía leer la mente del penitente y si éste se escondía algún pecado o iba a confesarse con él solo por curiosidad, salía del confesionario y perseguía al pérfido para sacarle la chucha.
Hasta aquí van ocho Santos que han alcanzado la Gloria del Cielo, pero como Santo es todo aquel que sigue los caminos de Jesucristo me tomé la libertad de rankear a dos personajes que aun comparten nuestro peregrinar por el mundo y que en el futuro deberían de todas maneras estar en los altares y colgando de los espejos de los taxis:

Joseph Ratzinger (a.k.a: S.S. Benedicto XVI)

Independiente de que su solo nombre ya es rudo, el Papa, ha recibido otros apodos durante su carrera, tales como Panzer Kardinal (el cardenal tanque) o el Rottweiler del Vaticano. Ser Alemán y Bábaro por sí solo es también sinónimo de rudeza, no obstante Su Santidad se ha encargado de demostrar su hombría tanto en la vida cotidiana, siendo un habitual consumidor de cerveza, como en su Magisterio, donde entre otras cosas prohibió a los maricones entrar a los seminarios y condenó al viejo cochino de Marcial Maciel. El más macho de todos los Papas, sin duda.

Cessare Bonizzi (a.k.a: Fratello Metallo)

metallo

El primero -y hasta ahora el único- monje católico cantautor de Death Metal. Este Franciscano italiano se mueve entre los más fervientes seguidores de Lucifer sin esconder su sotana y su rosario hecho de cadenas. Al término de este ranking disfrute con su música .Que la Rudeza os acompañe, siempre.