En 1814, el Profeta ganó la competencia olímpica de eyaculaciones oculares. El chorro de chele recorrió 17,5 mts. con un viento en contra de 56 km/h alojándose en el ojo de una voluntaria haitiana.Lo curioso es que la chele del profeta es tan fecunda que tras 9 meses de hematoma, la cavidad ocular de la mujer “dió a luz” a un tercer ojo, el cual le fue cercenado y donado a su hermana menor que era tuerta. La joven, a cambio de su nuevo ojo, se convirtió en esclava del Profeta, hasta su muerte en 1965.