Buenas, fieles lectores de este baluarte de todo lo que hay de bueno en este mundo! Desde mi confinamiento desde las mazmorras camboyanas donde he estado involucrado en peleas de cuerpo a cuerpo con guerrilleras locales he vuelto luego para predicar la verdad y la vida para un buen vivir.

En estos tiempos violentos para un hombre rudo (entiéndase que la violencia es más bien moral, toda vez que el contubernio emo-gay-metrosexual que domina este mundo se vuelve loca con solo ver sangre), particularmente doloroso resulta constatar que hasta en materia musical hemos visto no solo retroceder posiciones, sino que además hoy impera la más completa sodomía en materia musical.

Un hombre rudo escucha rock, y punto. En nuestros buenos tiempos, imperábamos a punta de guitarras estridentes de las que aparecían espectaculares melodías y las barbas de ZZ Top eran un referente moral en cuanto a cómo debía lucir un hombre rudo. Hoy, sin embargo, la mariconería tiene a un abusador como Ricardo Arjona (que le pegaba a la iñora el muy marica) llevando el portaestandarte de la música. Simplemente horroroso toda vez que sus melodías no son sino 2 acordes que hasta un mono puede comparar y que sus letras cebolleras son más picantes que telenovela venezolana.

¿Donde están los sonidos auténticamente rudos de los Rolling Stones, AC/DC, Led Zeppelin, Jimmy Hendrix, Deep Purple, Pink Floyd, Metallica, Sepultura, Faith No More, etc.? Todavía quedamos muchos rudos resistiendo el avatar de música de maricones y reggaetón (que ojo es música pa maricas que solo tienen que conformarse con perrear y que no son capaces de darle a la hembra el merecido de rigor), y seguirá siendo así para siempre. Porque a fin de cuentas ¿quienes quedan en el inconsciente colectivo? Claramente los rudos. THE RUDEZA SHALL RISE AGAIN!