Silvio BerlusconiSilvio Berlusconi, rudo líder italiano y metedor de pata profesional, ha sido noticia en las últimas horas por la paliza que un loco le dio en un mitin partidario. Este gran político amante de la vida loca y las mujeres, es un exitoso empresario, dueño de varios medios de comunicación y del equipo AC Milan. ¡Aquí tienen otro ejemplo de rudeza en política!

Famosa es su adicción a la buena vida y a las mujeres, tal y como los mandamientos principales de la rudeza lo ordenan. Tanta es su rudeza, que aún con todos los escándalos que se le atribuyen, tiene una alta aprobación del pueblo italiano.

Berlusconi tiene un talento inherente para meterse en problemas, “polémica” es la palabra que mejor describe a éste personaje, al que siempre se le ha acusado de ser mafioso. Toda una gracia fue la aprobación de la llamada Ley Alfano, que beneficiaba al Presidente de la República, al Primer Ministro y a los Presidentes de la Cámara de Diputados y del Senado, quienes no pueden ser juzgados por ningún delito no relacionado con su cargo mientras permanezcan en el gobierno. ¡Maestro!

El líder italiano tiene una larga lista de “errores no forzados” o chistes fomes, como los dichos sobre Obama, que le han ganado enemistades en todo el mundo. Una de sus más brillantes ideas fue la de llenar el parlamento de su país con hermosas mujeres, favoreciendo la postulación de candidatas de lo más insólitas. Pero hace unos días se superó a sí mismo, en Alemania tuvo la ocurrencia de contar el siguiente chiste:

“En un avión a punto de caer viajan Barack Obama, Silvio Berlusconi, el Papa y uno de sus asistentes. Sólo hay tres paracaídas. El Presidente de USA dice: soy el hombre más importante del mundo, y toma uno. El italiano replica: soy el más inteligente y coge otro. Ante la disyuntiva de quién se salva, el Santo Padre privilegia la juventud del asistente, pero éste responde: no se preocupe, que Berlusconi ha tomado mi mochila.”

¡Qué los dioses de la rudeza sigan iluminando al gran Berlusconi, uno de los nuestros, jajajaja!