Debido a terribles acontecimientos hubo un capítulo de Two And a Half Men que me afectó más de lo habitual. Una amiga de la web se ha casado… terrible, terrible en verdad… En fin, en este episodio en particular el rudo Charlie Harper se refiere al matrimonio de una manera que, tal vez, podría cambiar de parecer a cualquiera que piense en firmar uno de esos malignos contratos. En la escena Charlie discute con su hermano Alan, aquí la transcribo:
Charlie-and-Alan-Harper-two-and-a-half-men-6433068-500-353
Alan: Sabes Charlie, si usaras la mitad de la energía que gastas para manipular aventuras sexuales ocasionales en construir una relación duradera, serías mucho más feliz.
Charlie: Difícil de imaginar.
Alan: ¿Quieres decir que nunca querrás asentarte?
Charlie: ¿Te refieres al matrimonio?
Dejame decirte algo, tonto.
Si tienes a alguien para limpiar la casa, hacer las compras y tienes sexo regularmente. La única razón por la que necesitas una esposa, es por si tuvieras una compulsión demente de dejarla quedarse con la mitad de tus cosas.
Mis amigos, aprendan la lección de las palabras del maestro Charlie Harper, sólo se necesita de un techo, empleada doméstica y dinero para vivir rudamente como los dioses mandan.
¡Qué la rudeza sea con vosotros!