Alegraos malditos espartanos que visitáis este templo de la rudeza con la frecuencia que se merece, se dirige nuevamente a ustedes su servidor Hígado de Acero, para iluminar su camino con nueva sabiduría ruda que todo Macho de estirpe con clase, amante de la buena vida, cervezas, del rock y desvirgador de musas debe poseer.

En esta ocasión, hablaré sobre un estilo de vida en el cual muchos de ustedes se que se sentirán identificados. Hablo ni más ni menos que del Mercenario.

El Mercenario (del latín merces, – eris, «pago») es un individuo que por centurias ha sido menospreciado. Se trata de un soldado cuya participación en cualquier conflicto bélico está condicionada al pago de una suma de dinero o netamente por su beneficio personal. Se les ha llamado sicarios, asesinos a sueldo, etc. Y son despreciados por los soldados convencionales por ser unas sucias ratas que solo buscan un fin de éxito personal y no tienen una ideología más altruista.

Existe una definición, dentro del Protocolo Adicional de la Convención de Ginebra, en el cual se define a un mercenario. Así que rudo lector, si usted quiere ser un mercenario, tome nota de lo que dice la Convención de Ginebra:

Un mercenario posee las siguientes características:

1.- Ha sido reclutado o embarcado específicamente con el fin de luchar en un conflicto armado.

2.- Toma, en efecto, parte directa en las hostilidades.

3.- Su motivación para tomar parte en las hostilidades es principalmente el deseo por el beneficio personal, y de hecho, se le promete una recompensa material por una de las partes en el conflicto, o en favor de ésta que excede de forma sustancial al pago que los combatientes de las fuerzas armadas de dicha parte reciben con similares rangos o funciones.

4.- No es un nacional de ninguna de las partes en conflicto ni residente de ningún territorio controlado por éstas.

5.- No es miembro de las fuerzas armadas de ninguna de las partes del conflicto.

6.- No ha sido enviado por ningún Estado ajeno a las partes en conflicto en cumplimiento del deber como miembro de sus fuerzas armadas.

En resumen, un mercenario es un soldado sin patria ni ley que solo trabaja para beneficio económico personal. Hoy existen mercenarios no solo en el ámbito bélico, sino también en las empresas o en el mismo gobierno, aquellos hombres rudos de cuello y corbata que salen a ganar largas sumas de dinero tiranizando al trabajador con el solo objeto de generar más dinero.

Cabe destacar que la figura del mercenario, según la Tercera Convención de Ginebra, es ilegal. Es decir, si eres capturado en la guerra y te declaran mercenario, puedes pasar desde 30 años en la cárcel a recibir la pena capital. El caso más conocido tras la Segunda Guerra Mundial de este caso se dio el 28 de junio de 1976, cuando un tribunal angoleño sentenció a muerte a cuatro mercenarios y a penas de prisión que oscilaban entre los 16 a los 30 años a otros nueve. Los cuatro condenados a muerte, tres británicos y un estadounidense, fueron fusilados el 10 de julio de 1976. (Según wikipedia).

Si quiere saber más del estilo de vida del rudo mercenario, aplique google e ilústrese de este fascinante mundo.

Hasta pronto rudos mercenarios

Hígado de Acero, out!.