Por el Señor Barbanegra
Campeón Mundial
Desde Londres, Inglaterra para el mundo.

Saludos, caballeros. Por algún tiempo he estado retirado, pero estoy de vuelta con Uds. Como bien sabrán, este es un blog donde se alaba la hombría cruda, donde mientras más sucio, greñudo y maleducado uno pueda ser, más macho es. No renegamos de eso, y aún consideramos de quien mea más lejos, es el más cabrón. Pero lamentablemente la gran mayoría vive en el sistema, debe levantarse temprano, ducharse y cumplir con los deberes. Y el ser parte del sistema, implica trabajar un poco la imagen, ya que aunque Uds. no lo quieran, la maldita apariencia todavía importa. Si no me creen, en este blog todos pertenecemos al sistema. Hasta el mismo Profeta, que de día trabaja en una empresa, y si lo ven por la calle, tiene cara de bueno.

Claro está, que este post no es una apología a la metrosexualidad, la cual condenamos. Ni tampoco es una imposición, porque cada cual es libre de andar como quiera. Sin embargo, si vuestra opción señores, es andar completamente rasurados por la vida, no pierdan de atención lo siguiente, que he preparado con la ayuda de nuestros amigos de The Art of Manliness. En todo caso, va la advertencia que sobre los valores de mercado de los productos, duración de la afeitada, etc., éstos varían de persona en persona, por lo que no se deben tomar como definitivos.

El rasurarse es un arte en vías de extinción, ya que el macho promedio actual no sabe. La tradición se ha ido perdiendo por la aparición de productos desechables y maquinas eléctricas, que si bien lo han hecho más fácil, el resultado no siempre es el mejor.

Y se preguntarán, ¿qué beneficios trae rasurarse a la antigua? Haré la comparación de la afeitada con maquina de seguridad clásica, hisopo y jabón versus una Gillete Mach 3 con espuma en lata (que es algo bastante común).

  1. Abaratar costos: Un pack de 2 repuestos Mach3 cuesta alrededor de $3.000, y el de 4, $5.000 (pesos chilenos). Eso da un promedio de $1.400 por cartucho, que dura a lo más 6 afeitadas, lo que da finalmente un total de $230 por afeitada (tomando en cuenta una barba frondosa, como la del que suscribe). El costo de 3 hojas Gillette bordea los $400 en tiendas del rubro, lo que sacando cuentas, a unas 10 afeitadas por hoja (que es lo que más o menos dura, por experiencia, aunque se puede hacer durar más), da un total de $13 por afeitada. En cuanto al jabón o espuma, quizá la inversión inicial en el jabón puede ser mayor, pero al largo plazo es menos costosa, por necesitarse de menos cantidad para hacer espuma.
  2. Reducir el impacto al medio ambiente: El rasurarse a la antigua utiliza menos recursos que el hacerlo con instrumentos actuales. Sólo se gasta la hoja, y el jabón que se va por la cañería. Las hojas son fácilmente reciclables, lo que no pasa con los cartuchos. Además no afecta a la capa de ozono, como podrían hacerlo las cremas en lata.
  3. Afeitadas más consistentes, mejores y más duraderas: Muchos hombres no saben que se afeitan mal. Las maquinas eléctricas y aquellas con muchas hojas (3, 4, 5 hojas) irritan la piel más allá de lo tolerable, además de que aparezcan pelos encarnados y otras cosas. Rasurarse con una máquina clásica termina con la irritación de la piel porque pasa una sola hoja, dando una imagen saludable. Además que la afeitada dura (al menos en mi caso), un día más de lo que duraba con la anterior.
  4. Te sentirás como un macho de tomo y lomo: mal que mal, otros rudos como Sir Winston Churchill, Theodore Roosevelt, Frank Sinatra y tu propio abuelo lo hacían de esta manera. Rudeza sin perder el estilo.

Las Herramientas

Si vives en Estados Unidos, o tienes acceso fácil a ese mercado, puedes tomar en cuenta las recomendaciones que hacen los muchachos de The Art of Manliness (de quien me he ayudado para hacer este post) sobre los instrumentos utilizados en esta actividad. Ahora, para los que habitan en Chile, lo siguiente:

  1. La Máquina: Primero, preguntale a tu abuelo, o alguien de la edad, si tiene una que te la pueda regalar. Si no es posible, dirigete a algún mercado de las pulgas, o a alguna tienda de cuchillería (donde fue que conseguí la mia, en una galería del centro de Santiago). La mía es una Bigwig de fabricación china, que me costó $1.500. De todas maneras, hay de todos los precios, marcas, pero en este caso, lo que importa es que aguante bien la hoja, que no se oxide y que no se corra. La recien nombrada hasta el momento ha cumplido a cabalidad la misión.
  2. Las Hojas: Como lo anterior, hay de varios precios y calidades. Recomiendo las hojas Gillette de acero inoxidable, que vienen en pack de 3, y cuestan $400 (en cualquier farmacia o perfumería). Relación precio/calidad satisfactoria. En todo caso, experimenta con varias, hasta encontrar la que más te acomode. Probé las Schick, que son un poco más baratas, pero no están tan bien terminadas como las anteriores, y podrías llegar a cortarte más de la cuenta.
  3. El Hisopo: Es importante comprarse uno de buena calidad. Hay de pelo de jabalí y de castor (estos son más caros). La idea es que dure unos cuantos años, y que no les pase lo que me pasó a mi con uno que me costó como $1.000 en una farmacia, que duró 3 meses y se rompió.
  4. Jabón: Acá la elección es de cada uno. Puede ser el de cara, aunque el resultado no es el mejor. Yo ocupo crema de afeitar en tubo, que cuesta cerca de $1.000, aunque en lo cercano compraré algo como esto, que por lo que investigado, un pote de esos dura cerca de 3 años. Ese pote es posible encontrarlo también en la Casa Pichara (que tiene sucursales en todo Chile).
  5. Otros: Talco, aftershave. Esto es a gusto de cada uno.

La Técnica

Lamentablemente, congéneres, nuestros padres (asumiendo que los que frecuentan este espacio tienen entre 20 y 35 años) vivieron su adolescencia en una época donde ya estaban empezando a hacerse populares las Philishaves y las máquinas desechables, por lo que una gran parte (incluyendo el mio) no nos logró transmitir la técnica correcta de afeitado.

En esto llevo algunos meses de ensayo y error, probando distintos estilos. La primera vez cuesta mucho y lo más probable es que termines todo cortado, con unos pelos más largos y varias capas de piel menos en otro lado. Es perfectamente comprensible, amigo mio: uno gana malas costumbres con la desechable, o la eléctrica. Tampoco hay una única forma de afeitarse con máquina de seguridad clásica, por lo que tienes que ir probando.

Lo que sí es regla de oro, es que antes de partir hay que humedecerse la cara con agua caliente (en la toalla, como en las antiguas barberías, o con las manos), cosa de que el pelo se vaya ablandando y se vayan abriendo los poros.

Luego, hacer espuma con el hisopo, pasándolo por el jabón, crema de afeitar en pasta, o de esa “mojable en pote”. Aplicarselo en la cara, donde crece el vello, y esperar de 5 a 10 minutos. Ojo con el tiempo, porque la idea es que se ablanden los pelos, pero que tampoco se seque demasiado la espuma, y se vuelva una cáscara muy parecida a una muralla vieja que necesita pintura nueva.

Ahora viene lo complicado. Luego de cargar la máquina con la hoja, debes estirar tu piel y ocupar la hoja en un ángulo que no supere los 30-35°. Recuerda como usa la navaja el peluquero, para que te hagas una idea del ángulo. Primero a favor del crecimiento del pelo, y si te sientes valiente, a contrapelo, porque al principio duele un poco. Pero no es un dolor que un rudo no pueda soportar.

Luego de terminar, aplicate after shave, o nada. Es a gusto, y no recomendaremos nada más, si no, se va a pensar que este blog está turnando a la metrosexualidad, cosa que jamás será.

Conclusiones de algunos meses de experiencia

  1. El resultado es mejor si se humedece bien la cara al comienzo, y uno lo hace con toda calma.
  2. De lo anterior, se desprende que el afeitarse de esta manera, en el comienzo, toma más o menos como 1 hora. Con el otro método común y corriente de Mach3, son un par de minutos.
  3. La afeitada suave es más duradera, pero igual al cabo de 36 horas empiezan a aparecer los vellos.
  4. Es como para hacerlo día por medio, gracias al resultado.
  5. Al principio uno termina todo cortado. Pero haciéndolo con calma y paciencia, ni siquiera la piel se resiente.
  6. Es una buena forma de volver a las raíces, cuando los hombres eran más hombres, y menos calzonudos.
  7. Se ahorra bastante dinero, sobre todo si el cuento de la afeitada es periódica.
  8. Lo anterior no obsta a que igual hay que comprar hojas buenas. Yo por ahorrarme $100, compré una caja de hojas que eran un asco.

De todas maneras, caballeros, es posible que mi explicación no haya sido de lo más clara. Los dejaré con un vídeo que me sirvió a mi para adentrarme en este arte de la rasurada. Cuídense y hasta la próxima.


How to Shave with a Safety Razor