Saludos pussys. Desde un prostíbulo clandestino en Sudáfrica, se reporta nuevamente El Profeta.

Sin lugar a dudas, A-Team -o “Los Magníficos” en América Latina- fue una serie para Hombres como han habido pocas. Armas, explosiones, balaceras, vehículos y acción, es todo lo que un macho de verdad necesita ver en televisión cuando no hay fútbol. Pero además de ello A-team nos educaba con cuatro distintos modelos de Hombría a seguir: la brutalidad y el mal carácter de  M.A. Baracus (Mr. T); la distinción y galantería de Templeton “Face” Peck (Dirk Benedict); la habilidad tuerca del loco Murdock (Dwight Schultz) y la astucia del Coronel John “Hannibal” Smith, interpretado por George Peppard. Hoy les hablaré de este rudo cabronazo, que tuvo los huevos suficientes para interpretar al lider de la Brigada “A”.

Peppard nació en Detroit el 1º de 1928. Durante su juventud se desempeñó en varios trabajos, entre ellos como mecánico de motos. Terminados sus estudios y -a diferencia de las putitas estrellas de rock que algunos aquí tanto aman- se enlistó en la Armada de los EEUU y fue destinado a la Artillería Naval.

Peppard no fue un simple actorucho al que un productor visionario encontró por la calle, estudió Bellas Artes en la Universidad Carnegie Mellon y antes, había estudiado Ingeniería Civil. Quedando demostrado que un rudo no tiene por qué ser un ignorante sin profesión.

Bien, una vez terminada la Universidad, trabajó en los famosos teatros de Broadway e hizo un montón de series y películas que no nos interesan, su carrera comenzó a decaer, haciendo que nuestro héroe se hundiera en el alcohol… hasta que un buen día lo llamaron para interpretar a un rudo desertor del Ejército, llamado John “Hannibal” Smith.

La leyenda de peppard, comenzó entonces a gestarse tanto frente como detrás de cámaras. Bien conocido como un machista que no se avergonzaba de serlo, exigió la salida de la coprotagonista Melinda Culea -buen apellido- quien finalmente dejó la serie durante la segunda temporada, esto porque a su juicio A-Team, era un programa de Machos. La sucesora de Melinda fue Marla Heasley, a quien Peppard le dio la bienvenida con la siguiente frase: “Tengo que decirte esto: los chicos y yo no te queremos aquí. No es nada personal, pero ésta es una serie sólo de tipos”.

Muchos sostenían también que Peppard era racista, un rumor alimentado principalmente por la costumbre que él y Mr. T tenían de arreglar todas sus diferencias con los puños. Si alguna vez, Ud. creyó que ningún ser humano en el mundo podría derrotar al gran Mr. T, sepa que George Peppard en una ocasión le voló dos dientes y en otra le practicó una llave inmovilizante que dejó a nuestro negro héroe con secuelas en las cervicales hasta el día de hoy.

Se dice que cuando Dwight Schurtz conoció a Peppard, este se presentó diciendo Hola, soy George Peppard y soy mala persona.

Este crack estuvo casado cinco veces, pero (como no era imbécil) solo tuvo hijos con dos de sus mujeres. Lamentablemente era un fumador empedernido al igual que su personaje en la Serie y un cáncer al pulmón terminó con su vida en 1994 a los 65 años. Si bien en muchos aspectos Peppard es un modelo a seguir, respecto de su afición por el cigarrillo sería más conveniente hacer caso a los sabios consejos de Mr. T: “muchachos, aléjense de las drogas”.

La Rudeza esté con vosotros. San Marcelo Bielsa ora pro nobis.