A esta altura, cualquier hombre que se aprecie de tal ya debería haber visto The Expendables. Ya hablé acerca de esta película en la víspera del grandioso Día del Hombre Rudo, por lo que todo aquel que nos visita regularmente y sigue nuestros rudos consejos, debería haberla visto. Y si no la han visto, están en un grave error.

Partamos por el comienzo. Esta es una película para hombres. Hecha por hombres rudos, para hombres rudos. Es tan ruda que parece haber sido hecha por encargo para nosotros. Sin embargo, podrán verla tranquilamente junto a sus mujeres sin que estas se aburran, ya que aparte de ser ruda, es entretenida. Ojo, de aquí para adelante, puedo soltar ciertos detalles de la película. Nada demasiado importante, pero es una advertencia para aquellos maricas que se enojan pq uno cuenta parte de la película.

La trama es súper simple: un grupo de mercenarios es contratado para asesinar a un dictador sudamericano. Sin embargo, nada más se necesita en una película para hombres, en donde no se escatimó en rudeza: acción, explosiones, balazos, autos, motos, camionetas, persecuciones, aviones,  militares, dictadores, peleas a combos, peleas de lucha libre, peleas de artes marciales, navajas, cuchillos, machetes, pistolas, metralletas, escopetas que disparan bombas, palizas a pobres weones abusadores de minas, tatuajes, momentos de camaradería masculina, miles de muertos, sangre a raudales, violencia extrema, etcétera, etcétera, etcétera y etcétera.

De los mercenarios, practicamente nada se sabe, y eso está muy bien. Al contrario de lo que he leído en otras críticas, en las cuales se quejaban de que los personajes no tienen mucha “profundidad”, yo considero que  esto debe ser así, ya que un mercenario, para hacer bien su trabajo, no debe tener ataduras ni formas de ser identificado en el “mundo real”, por lo tanto, es correcto que la película no nos presente nada acerca de su pasado. Incluso, da la impresión de que la mayoría de los integrantes no son conocidos por nada más que sus pseudónimos: “Barney Ross” (Silvester Stallone), “Lee Christmas” (Jason Statham), “Yin Yang” (Jet Li), “Toll Road” (Randy Couture), “Hale Caesar” (Terry Crews), “Tool” (Mickey Rourke). Además de quien les encarga la misión, “Mr. Church” (Bruce Willis). Sólo los personajes de Rourke y Statham tienen un trato más cercano, mostrando a Tool dando un monólogo de unos 10 minutos acerca un gran arrepentimiento en su vida; mientras que Lee Christmas tiene todo un lío con su novia Lacy (Charisma Carpenter), quien lo deja por otro tipo, el que luego la golpea y por lo tanto se hace merecedor de una grandiosa paliza, propinada por Statham al más puro estilo de The Transporter.

Por otro lado, acerca del enemigo se nos presenta lo justo y necesario: el grupo de mercenarios debe eliminar al General Garza (David Zayas), quien es un dictador de Vilena, una pequeña isla sudamericana (ficticia, obvio). Esto en realidad es sólo una excusa para asesinar también al verdadero objetivo: James Monroe (Eric Roberts), un ex-agente de la CIA que utiliza a Garza y a su ejército para controlar el poblado mediante la fuerza y así tener la libertad para crear una operación de tráfico de cocaína. Junto a estos, están los guardaespaldas de Monroe, Dan Paine (Steve Austin) y “The Brit” (Gary Daniels); además de Gunner Jensen (Dolph Lundgren), un ex-Expendable que es contratado por Monroe para dar caza a su antiguo grupo.

En cuanto a la película en sí, ya lo dije antes: si no la han visto, están en un grave error. The Expendables es un increíble ejercicio de nostalgia, que hace recordar grandes clásicos de los años 80 como la saga de Rambo; pero al ser los protagonizas principales Stallone y Statham, también se vienen a la mente películas rudas más contemporáneas como The Transporter y Crank.

Como nota personal: ¡¡CTM que buena película!! Al finalizar la función, me encontré con una sonrisa de oreja a oreja, habiendo disfrutado a concho todos los balazos, explosiones y violencia en general. Estoy ansioso de una secuela, y ojalá otros directores se inspiren en esto y empiecen a crear nuevas películas de este género. Realmente pienso que, para el objetivo específico de HR, esta película es demasiado importante ya que  representa una de las pocas esperanzas reales para que la juventud de hoy vuelva al camino de la hombría y se aleje del despeñadero de la mariconería a la que los lleva toda la mierda de cine poco rudo de hoy en día, sin mencionar las mierdas de la tele. Así que ya saben estimados, aprecien esta película y muéstrensela a sus hijos para que crezcan como hombres de verdad.

Ahora, antes de concluir, les tengo un genial video con la canción oficial de la película, sin embargo, vuelvo a advertir: si no han visto la película, quizás no deberían ver el video pq es creado por un fan y muestra una gran cantidad de escenas de acción de la película, muchas bastante importantes y reveladoras. Así que vean bajo su propio riesgo, ya dije que no quiero maricas reclamando porque les cuento la weá.

Finalmente, como siempre les traigo regalos a toda raja, esta vez no podía faltar el supremo ejercicio de nostalgia ochentera: The Expendables – The 8-bit Video Game.

Eso sería. Me voy a ver de nuevo esta weá. Salud por Stallone, que nos entrega violencia!!

http://en.wikipedia.org/wiki/David_ZayasDavid