Un hombre rudo es por definición un empalador, un semental generoso y constante. Y por estadística, es probable que alguno de los vikingos que leen este blog haya salido de cacería, despertando a mediodía con una dama de poca dificultad que no recuerdan, gracias al alcohol. Y que la alimentaron sin funda. No me vengan con cuentos, a todos nos ha pasado alguna vez.

A base de experiencia y estudios, quiero compartir con ustedes una guía para estos casos, que seguramente ayudará a los novatos, nenas con hígado de algodón, y puteros pendencieros que de vez en cuando pierden la cuenta del número de litros.

Es importante que si la cagaste, veas a un especialista y no actúes por iniciativa propia. Hasta los corsarios mas bestiales y temerarios se preocupaban de enfermar del sexo cuando visitaban los prostíbulos del puerto. Si tienes miedo no te preocupes, nena dilatada, el secreto profesional me obliga a no contarle a nadie.

  1. Si despiertas en una tina con hielo, revisa si tus riñones, corneas y otros órganos siguen en su lugar. Recuerda que incluso Chev Chelios perdió el corazón una vez.
  2. Si despertaste en una cama, alfombra, automóvil o similares; revisa discretamente si hay indicios de condones usados. Un rastreo sutil nos permite saber si nuestro piloto automático fue precavido, sin molestar a la señorita presente.
  3. Si los había, nada asegura que los usaste bien, pero entrega algo de confianza. Si no aparecen, este checkpoint es especial para ti, imbécil.
  4. Como un caballero, sugiera a la bendecida que utilice un Anticonceptivo de Emergencia (mas conocido como “la del día después”). Ofrézcase a pagar, no sea tacaño ni miserable.
  5. Si entre el día siguiente y un par de semanas después, se te forma una herida sin dolor en el tuerto o boca (cada uno sabrá donde pone la boca), con aspecto de úlcera o volcán bajo, tal vez tienes Sífilis. El doctor te pedirá sangre y hará un VDRL y un FTP-Abs para confirmar (huevadas técnicas, tu entrega tu sangre). Si ese sale positivo, una sencilla Penicilina lo solucionará. Si no lo haces, puedes terminar caminando como ebrio por el resto de tu vida, entre otras bellezas.
  6. Similar en tiempo y lugar al anterior, pero con heridas dolorosas y más pequeñas, se parece al Herpes. A veces puedes sentir algo como gripe. Te tantearan las heridas con un algodon, y si el cultivo de eso sale positivo, te darán algún antigripal.
  7. 2 a 20 días después de la gracia, si sientes ardor al orinar o ves que sale un líquido inusual (por ejemplo, el pus es inusual), debes sospechar de una Gonorrea o bacterias similares. Ve al médico, que te pedirá un torulado de uretra; a la pistola de Quaker le van a limpiar el cañón. Es la única molestia seria que he sentido en la vida. Si el examen es positivo, te dejarán algún antibiótico. Si no lo tratas, tus testículos servirán solo como decoración.
  8. Con los mismos síntomas, también puede ser Tricomoniasis. Es un parásito que por lo general afecta a la hembra, pero a veces puede causar ardor y causar prostatitis en el macho.
  9. Esta es grave. Aunque te sientas contento como guerrero con fusil nuevo, obligadamente tienes que hacerte un ELISA para VIH después de 3 meses. SIDA, una enfermedad que ya no distingue entre homosexuales y enanos pichulones. Si bien existen fármacos que pueden hacerte vivir bastante bien, mejor prevenir porque esta no se cura nunca. Además, en el mejor de los casos, estarías condenado a usar condón el resto de tu vida. Eso siempre y cuando alguna perra en celo te lo preste.
  10. Muy importante. Muchos no volvemos a ver a la nena conquistada, a menos que quiera la revancha (dejar pasar un par de semanas, para que no se ilusione). Pero una llamada por teléfono 3 o 4 semanas después es conveniente. Si no seguiste el paso 4, puede que tenga un Atraso. Un Test Rápido de Embarazo puede ahorrarte la preocupación. Si sale positivo, actúe como hombre y asuma las consecuencias; solo las ratas abandonan el barco cuando se hunde. Una opción es hacerse padre; críelo bien para que no la cague como usted. Y a cuando cumpla 15, envíelo a cazar un lobo de montaña. En invierno, por supuesto.

Desde el Hospital de Campaña, Dr. Feelgood, Cirujano de Guerra.