Guitarra Rompe Ojetes los saluda desde Nueva York donde es algo normal las hordas de rubias con el culo rosado y lleno de pecas, luego de dar uno de los mejores golpes de mi carrera. Hago una pausa en la partida de póker para hablarles acerca de algo muy importante para quien se jacte de tener las pelotas bien puestas.

Si está leyendo esto algún maricón desatado amante de la vida saludable, del bienestar infantil y lo políticamente correcto: hágame el favor de irse a la mierda.

El tabaco es una de las mayores bendiciones que se nos ha entregado; es exquisito, relaja tensiones y nervios, sociabiliza y da actitud a quien lo esté fumando y es de macro puto llegar a morirse de cáncer al pulmón por eso. Personas como Clint Eastwood, Peter Fonda, Keith Richards o Lemmy Kilmister apoyan lo que digo: acentúa la figura de un macho hecho y derecho.

Pero esta cagada no es al lote: como bien lo dijo hace tiempo mi sabio colega Gunslinger, un hombre rudo siempre ha de tener clase; y claro está que para fumar también es necesaria. Es por eso, bufarretis, que ustedes no pueden dejar colgando de sus jetas cualquier cigarro otro día hablaré de los puros, los cuales tienen bastante estilo. Les dejo mis recomendaciones de qué pueden comprar en la tabaquería más cercana (y nada de versiones Light, y mucho menos Ultra Light; deberán ser únicamente versiones Corrientes, aunque lleguen a escupir los pulmones).

Belmont: Debe nombrársele; para todos nosotros -o para la gran mayoría- fue nuestro primer cigarro. Claro, no es una marca internacional que posea gran elegancia y refinación… ¡Pero a la mierda todo! Es decente, se puede encontrar en todos lados e incluso su versión Corriente es más fuerte que otras en su mismo tipo. Úsese en caso de que no haya mucho ingreso per cápita o cuando se cuente con un limitado espectro de donde elegir; ideal para cuando vas a comprar a las 2:00 de la mañana, a mitad de una fiesta.


Camel:
Tabaco rubio prodecente de Turquía y Estados Unidos, ¡qué mejor! Su cajetilla dorada (la versión fuerte) es una delicia, así cualquiera hace lo que dice su lema: “¡Andaría una milla por un Camel!”. Aparte en 1987 comenzaron a usar de mascota a Joe Camel, un camello con toda la onda: fumaba, usaba lentes de sol y chaqueta de cuero, andaba en moto y jugaba Pool. Demasiado bueno para ser verdad; ya que diez años después, gente con el ano dilatado demandó a la empresa, diciendo mariconadas de que nuestro dromedario amigo era una mala influencia para los niños, y fue así como tuvo que ser retirado de todo aviso publicitario.


Lucky Strike:
Una marca muy honorable y con renombre, no necesita mayor presentación. Su origen es bastante peculiar: «Tras la recogida de todo el tabaco, se guardó en un almacén de hierro junto a la fábrica. Una noche se formó un incendio en la misma, afectando a todas las instalaciones; el tabaco no llegó a arder pero se tostó dentro del almacén, por lo tanto, no hubo otro remedio que venderlo como tabaco tostado. Afortunadamente tuvo una gran aceptación, de ahí proviene su nombre: Golpe de Suerte». Además posee el rudo modelo Classic, el cual no tiene filtro; sólo para hombres de verdad.


365px-Marlboro_logo.svg_Marlboro:
Tiene encanto western, el vaquero Marlboro Man de su publicidad es icónico. Aunque partieron del modo incorrecto: «En un comienzo, en la década de los 20’s, era una marca suave para mujeres. Ya en los 60’s la empresa decidió un cambio drástico; convirtiéndolos en cigarros duros, prescindiendo de la imagen femenina y optando por la del hombre rudo. En las primeras publicidades no necesariamente era un vaquero, sino que podía ser cualquier imagen masculina pescando, cazando o realizando alguna tarea propia de hombre». Mis favoritos; nada puede tener más estilo que estos cigarros, la gente del equipo Ferrari de la Formula 1 -sobre todo sus promotoras-, tantos rockeros y bravazos en general no pueden estar equivocados.