Saludos rudos lectores, una vez más se dirige a ustedes Bananero Kafkiano, profeta del pesimismo y apóstol de la rudeza. He decidido hacer a un lado mis obligaciones y escribir para ustedes sobre un grande, un ejemplo de rudeza por donde se le mire: Nelson Mandela.

Muchos lo conocen por ser el primer Presidente negro de Sudáfrica, lo ven como un venerable viejo que se destacó por ser muy buena persona y por ello le dieron el Nobel de la Paz en 1993. Lo cierto, es que Mandela es muchísimo más complejo y cabrón, en esta oportunidad no nos referimos a un tipo poderoso en recursos o fuerza, sino a uno poderoso en convicción e ideales. Damas y caballeros, no hay nada más cabrón y rudo en este jodido mundo que mamarse 27 años de prisión (injustos), luego hacerse del poder y perdonar a todos los hijos de puta que te cagaron la vida. Todo lo anterior, con el único fin de conseguir la reconciliación nacional en base al ejemplo.

Para que se hagan una idea de lo que era el Apartheid, transcribo de Wikipedia algunas de las medidas que caracterizaron a este criminal sistema jurídico:

  • Derecho de voto, reservado únicamente para los blancos,
  • Sólo los blancos podían viajar libremente por el país,
  • Era legal que un blanco ganara más que un negro por el mismo trabajo,
  • Los negros debían vivir en zonas alejadas de los blancos,
  • Los negros debían estudiar en escuelas separadas de los blancos, y su educación debía ser limitada, etc.

Durante su cautiverio, Mandela fue conocido como el prisionero 466/64, esto quería decir que era el preso 466 en 1964. Hoy, estos datos del todo burocráticos para la época, son representativos del calvario que padeció el futuro líder de Sudáfrica y simbolizan la injusticia y frialdad de esos 27 años, durante los cuales el Apartheid trato de quebrantar su espíritu y conseguir que rindiera a sus hombres o abandonara la lucha por la igualdad en África.

Al mismo tiempo que mantenía su lucha política, sus seguidores llevaban a cabo la lucha armada contra el régimen. Efectivamente, el famoso prisionero 466/64 era nada menos que el líder del brazo armado del Congreso Nacional Africano, un partido de izquierda que en su momento tuvo importantes lazos con el comunismo de Moscú. De hecho, uno de los factores que llevó al fin del Apartheid fue su desastrosa participación en las guerras libradas contra los movimientos izquierdistas de países limítrofes, movimientos que fueron armados, entrenados y apoyados por la Cuba de Fidel Castro. Por esto, es que Fidel fue invitado a Sudáfrica, celebrado y agradecido por Mandela en persona.

Mucho se ha dicho y escrito sobre Nelson Mandela, ciertamente uno de los hombres más grandes y rudos del Siglo XX. Ahora que se encuentra retirado y afectado por los males de la edad, aprovechemos de rendirle un homenaje y de tomar su rudo ejemplo de constancia y lucha.

Los invito a conocer más de este personaje, hay muy buenas películas que pueden facilitar dicha tarea, como Adiós Bafana (2007) e Invictus (2009). En ambas se hace honor a la persona de Mandela a través de perfectas actuaciones y excelentes guiones.

May the schwartz be with you!