Guitarra Rompe Ojetes se reporta otra vez: después de varias misiones de contrabando, decidí tomarme algunos días libres y acepté una partida de Poker que me hizo El Profeta, en sus cuarteles ubicados en Trípoli, Libia. Una vez terminado el juego quedé reflexionando en algo de extrema importancia: ¿qué mierda está pasando acá? Ahora vengo a notar que entre todas las películas que se han nombrado en la página, faltan dos sagas omnipotentes y que sudan testosterona (sumando diez largometrajes), que cualquier  Hijo de Atila que se jacte de tener las pelotas bien puestas ha de haberlas visto alguna vez. Odas a la vida, y maquinadas por el mismo hombre: Sylvester Stallone. Obviamente me refiero a “Rocky” y “Rambo”.

Es de conocimiento público que este gueón actúa como la soberana corneta, pero eso no nos importa; no queremos a un mariconsete metrosexual al que se le aplauda por sus dotes actorales y le derrita los helados a cuanta mina se le atraviese. No, no, no; mientras más tosco, bruto y con mala presencia mejor aún. Stallone es el personaje definitivo, sabiendo que contaba con esas limitaciones, mandó todo a la mierda y creó no sólo una, sino dos historias de culto que quedaron metidas en la cultura popular; y a ese que no le gusten, que se desayune un buche de semen. Pero mejor vayamos por partes, no puedo condensar esas obras magnas en sólo un párrafo cagón.

PARTE 1: ROCKY.

Como alguna vez dijo mi colega Bananero Kafkiano: “la vida real no gira en torno al romance, sino todo lo contrario, este es un aderezo”, y así puede verse a través de toda la saga: el destino de Rocky Balboa es sacarle la chucha a cornetes -y de paso también se la sacan a él- a cuanto gueón se le cruce por delante; pero también tiene que ingeniárselas para comerse a Adrian, estar todo cagado pensando si vuelve a boxear arriesgando daños neurológicos irreversibles, lidiar con su retiro, que Adrian se le muriera y un lote de gueás más; pero pese a todas esas mierdas, su figura de héroe bueno para las mochas  y su rudeza no se cuestiona NUNCA. Revisemos lo que el Semental Italiano tiene para mostrar:

 

1) Rocky (1976): Rocky Balboa, un boxeador de Filadelfia al que nadie le tiene fe, que trabaja como matón de un prestamista y al que se le presenta de la noche a la mañana la oportunidad única de tener una pelea por el titulo mundial de la categoría peso pesado (excentricismo del campeón actual, Apollo Creed). El hijo de las mil putas se prepara bajo un riguroso entrenamiento vikingo y llegó a la pelea pateando culos. Se descrestaron en 15 rounds y los gueones empataron, el jurado decidió que Apollo ganó; pero a Rocky le importó una raja, sólo buscaba a su mina (Adrian) entre los asistentes para decirle que le tenía ganas.

2) Rocky II (1979): Rocky ganó buenas lucas por su pelea con Apollo Creed y con eso podía vivir tranquilo, pudiendo casarse con Adrian y toda la gueá. Pero llegó el día en que la plata se le acabó y el gueón tenía que hacer malabares para llegar a fin de mes. Por otro lado, Apollo quedó más caliente que la cresta; todos decían que como campeón valía hongo, que un Don Nadie casi le quitó el cinturón y bla bla bla. Hostigó a Rocky para una revancha -con el título en juego, obviamente-, pero como podía quedar con daño neurológico irreversible, el muy maricón no aceptó en un comienzo… Aunque nos estamos refiriendo a un espartano hecho y derecho, así que a fin de cuentas  tomó la oferta y otra vez se fueron a los cornetes; ahora si Rocky sacándole la chucha y noqueándolo en el 15º round.

3) Rocky III (1982): Primeras defensas del título, le fue bien hasta que apareció como retador Clubber Lang (interpretado por el rudo Mr. T) y descresta a Rocky en sólo dos rounds. El gueón sin el cinturón -y con el entrenador muerto- queda hecho mierda; pero aparece Apollo Creed, ahora como amigo, y lo lleva hasta Los Ángeles dispuesto a entrenarlo. Deja en forma a Rocky, le pide la revancha a Clubber Lang y ahora es él quien lo hace zumbar.
Cabe destacar el tema principal de la película: ‘Eye of the Tiger’ (de Survivor). Ningún maraco tiene en su haber una canción que lleve por nombre ‘Mirada de Tigre’.

4) Rocky IV (1985): Choque entre Estados Unidos y la Unión Soviética.  Ivan Drago -otro cabrón que no se andaba con gueás-, el campeón amateur ruso fue llevado a Norteamérica para desafiar a Rocky (que ya tenía el manso status como campeón mundial peso pesado). Antes de eso, Apollo Creed quiso probar suerte y organizó una pelea de exhibición en Las Vegas. Pero ese obelisco de carne se lo pitió en menos de seis minutos; de un sólo cornete  lo mató en el 2º round (y para remate, ahí dijo la frase más ruda de toda la película: “if he dies, he dies”, “si se muere, se muere” traducida al español). Le mataron el amigo a Rocky y quedó más enchuchado que la cresta, así que aceptó el desafío de Drago, pese a que puso como condición de que la pelea debía ser en territorio soviético. A la mierda todo, fue igual, y se hicieron cagar en la rudísima Moscú. Pero como el bueno siempre tiene que ganar, aunque Drago fuese una maquina y pegase como mula, Rocky le termina ganando JUSTO en los últimos segundos del último round. De todas formas, es mi pelea favorita de toda la saga, es épica esa huevada.

5) Rocky V (1990): Después de la pelea con el ruso quedó con daño neurológico permanente y tuvo que terminar su carrera de boxeador -punto extra para Ivan Drago: el gueón que retiró a Rocky-. Pico en el ojo, con tanto tiempo como campeón podía vivir tranquilo el resto de su vida… Pero siempre sale el problema hincha pelotas: el contador tomó plata prestada sin avisar, hizo una inversión como el hoyo y dejó a Rocky en banca rota. Cagó pistolas, tuvo que volver a su antiguo barrio en Filadelfia y ser un pobre diablo. Encontró en la calle a un vago de mierda que se llamaba Tommy Gunn y comenzó a entrenarlo; en poco tiempo estaba en las posiciones más altas del ranking, pero no le gustaba el estigma de ser “el muchacho de Balboa”. Le jugó chueco a Rocky y se fue con un promotor/manager que en poco tiempo hizo que fuese campeón mundial peso pesado (una huevada trucha); pero ni así se sacó el estigma que lo tenía todo cagado, así que fue a desafiar a Rocky para fijar una pelea de box y al encontrar respuesta negativa, se comenzaron a sacar la chucha en la vía pública. Obviamente perdió Tommy Gunn.

6) Rocky Balboa (2006): Han pasado un lote de años, Adrian murió de cáncer, Rocky vive sólo de un restaurante de comida italiana… Y nada, el gueón está hecho bolsa viviendo nada más de glorias pasadas y echando de menos a su esposa. Por otro lado, el actual campeón peso pesado -Mason Dixon- no encuentra ningún rival cabezón y no se le ocurre nada mejor que tener una pelea de exhibición con algún antiguo campeón que le hiciera sombra; qué curioso que eligiera a Rocky. Este hijo de puta llevaba retirado un montón de años, aparte estaba viejo y con la próstata hecha mierda, pero aceptó el desafío: se entrenó como cualquier macho alfa lo hubiese hecho y quedó tiqui taca. Pelea especial de diez rounds, y a Rocky le dio el cuero para agarrarse a coscachos con en campeón, llegando a empatar -aunque el jurado eligió a Mason Dixon como el ganador-. A la cresta todo, la gueá es que Rocky pudo eliminar sus fantasmas del pasado y todas esas cagadas.