Guitarra Rompe Ojetes aquí, cambio. Me adentré en una selva centroamericana para saquear algunas ruinas mayas; con eso recordé quien me hizo entrar a este negocio, es un hueón que sale en el banner de la página.
Pongamos orden en esta cagada: está bien que no hayamos nombrado como se debe a Sylvester Stallone, pero otra cosa totalmente diferente es hacer lo mismo con el trabajo más notable de uno de los patronos y emblema de Hombres Rudos: Clint Eastwood y su Trilogía del Dólar.
Dirigidas por el inmenso Sergio Leone, películas western (de vaqueros, para los brutos de mierda) de producción italiana en la década de los 60’s. Se trata de tres trabajos que no se conectan uno con otro; son tres historias paralelas, con diferentes personajes en cada una, que tienen un nexo en común: la figura del protagonista, el hombre sin nombre; siempre es interpretado por Eastwood, en la última cinta secundado por los también rudos Eli Wallach y Lee Van Cleef. Ambientadas en Norteamérica del siglo XIX, época en que los machos resolvían sus problemas a balazos (obviamente con clase).


A fistful of Dollars
For a Few-Dollars More1) Por un Puñado de Dólares (1964):
Un rudo ex sargento de la Guerra Civil gringa llega a San Miguel, un pueblucho cagón en la frontera entre México y Estados Unidos. Todo está descrestado, ya que hay rivalidad entre las dos familias más grandes (Rojos y Baxter), así que este compadre se enlista en ambas, sin que nadie se dé cuenta, y las hace cagar sigilosamente por igual. Cuando todo acaba, toma su caballo y sigue su camino.

2) Por unos Dólares Más (1965): Dos cazadores de recompensas (Eastwood y Van Cleef) son enemigos en un principio, pero después se terminan aliando para capturar y cobrar el dinero que ofrecen por la cabeza de El Indio. Cada uno tenía una habilidad cabrona y diferente: uno era un tirador rápido, el otro frío y técnico; así que de esa forma deben ingeniárselas para cagarlo a balazos.


The Good, The Bad & The Ugly3) El Bueno, El Malo y El Feo (1966):
La más famosa, muchos pelotudos creen que es la única que existe, desconociendo las otras dos que la preceden. Mi colega Dieghog se refiere a ella de un excelente modo: “protagonista feo, mal hablado y fumador; conocido por responder hueás y ahorcar mexicanos”. Tres cazadores de recompensas que chocan entre sí: por un lado está el malo, en el otro lado el bueno y el feo (que trabajan en conjunto). Entre ambos se sacan la chucha por algunas diferencias personales, y en pleno desierto se encuentran una diligencia asaltada con algunos hueones moribundos, uno de ellos decía saber la ubicación de un tesoro enterrado; pero para mala cuea, sólo alcanzó a darle al feo el nombre del cementerio y al bueno el nombre de la lapida: cagaron les mandó saludos, la sociedad no se puede romper todavía. El malo, en otra parte, supo de eso y también se interesó; así que hay tres hueones en competencia y ahí la huevada se puso brígida. Tras un lote de complicaciones, disparos y maricones muertos, llegan al lugar indicado y terminan en un duelo triangular de pistolas.

Ah sí, además las tres bandas sonoras estuvieron a cargo del tremendo Ennio Morricone (y es de macro puto desconocer algo con las bolas tan grandes como el tema ‘The Ecstasy of Gold’).
En el nombre del Padre Blackmore, del Hijo Iommi, del Espíritu Page. Amén.