Hola, volvió Guitarra Rompe Ojetes. Hice un alto en mis actividades de caza-recompensas en territorio noruego, ya que me dejé llevar por el fanatismo que tienen en la región por W.A.S.P. (cosa que debería pasar en todos lados).

Ese que no los conozca tiene dos opciones: colgarse de las pelotas o seguir leyendo esto. Es una de las bandas más testosterónicas que nos pudo entregar el rock duro, formada en Los Ángeles; a ese que no le guste, que se desayune un buche de semen. Tienen cinco discos gloriosos entre 1984 y 1992 (a gusto personal, el mejor es el primero). Estoy hablando de cuatro hueones enrabiados con todo, encabezados por el cabrón de Blackie Lawless (uno de los forajidos más grandes que hubo en la década de los 80’s); machacándote con riffs pesados y tirándote carne cruda desde el escenario. Si tiene tiempo, lector del orto, no sería mala idea que viese un concierto en Londres de su primera gira, “Live at The Lyceum”; allí queda más que claro lo brutales que eran en vivo.

Siempre se echaron al hombro a todos los conservadores ano dilatado, como por ejemplo los maricotas del Centro de Recursos Musicales para Padres (a cargo de viejas de mierda ociosas como Tipper Gore, esposa de Al Gore), por considerarlos agresivos y explícitos. Horda de maricones reprimidos, otros decían que la sigla de la banda significaba “We Are Sexual Perverts” o “We Are Satanic People”; de ahí salió mierda condensada que no valía dos pesos. W.A.S.P. no estaba ni ahí, no les hicieron cosquillas; sería de macro puto sucumbir ante pelotudeces así, incluso les dieron más cuerda para seguir lo que estaban haciendo y han superando los 30 años de carrera.

Sólo para machos; ningún putazo tiene en su repertorio una canción que se llame ‘Animal (Fuck Like a Beast)’. Al final de esta cagada les dejé el enlace incrustado del videoclip; pónganle play, hijos de la gran puta.
En el nombre del Padre Blackmore, del Hijo Iommi, del Espíritu Page. Amén.