Saludos Hijos de Esparta, os saluda y bendice con un clavo oxidado en la mano el rudo prusiano Hígado de Acero desde un prostíbulo en Birmania. Nuevamente vuelvo a este epicentro de testosteronas y mujeres bellas para blogear temas rudos que a usted macho de estirpe le gusta.

Hoy escribiré sobre una de las cosas más pulentas para ver en el mundo. El que ha estado presente en una tronadura en alguna mina de cobre habrá visto un espectáculo muy impresionante. La verdad no tengo idea el origen sicológico por el cual el ser humano le gusta volar mierda a través del uso de los explosivos. Sin embargo ha sido uno de los inventos más pulentos que a algún chino se le haya ocurrido (aparte del opio y los condones por supuesto) en el siglo IX para pirotecnia. Actualmente tienen un uso en virtualmente todos los aspectos de nuestras existencias, desde las controladas en el pistón de un vehículo hasta dinamitas en la demolición de edificios.

La definición de wikipedia: “Se denomina explosivo a toda sustancia que por alguna causa externa (roce, calor, percusión, etc) se transforma en gases; liberando calor, presión o radiación en un tiempo muy breve.” O sea, liberación extremadamente rápida de energía.

Existen múltiples tipos que se han ido desarrollando a lo largo del tiempo y se han vuelto cada vez más grandes… Muchos han caído a manos de estos implementos y ciertamente aplaudo a aquellos que dedican su vida a desarmar bombas y salvar gente.

A continuación una recopilación de rudas explosiones. Simplemente impresionante.

Hígado de Acero, out!.

                                                               

Y por ultimo la mothafaker de todas las bombas, la Tzar Bomba hecha por el rudísimo poder sovietico.