Por Barbanegra
Bebedor de whisky y hombre, por sobre todo.

Hace unos pocos días revisaba mi vieja colección de uno de los mejores programas de la TV mundial: Top Gear . Para ser más exacto, el Especial Polar del 2007, donde Clarkson y May compiten contra Hammond, sobre quien llega antes al Polo Norte Magnético. Los primeros en una Hilux 4×4 y el último en un trineo tirado por perros. Como los animadores de este programa son periodistas especializados en motores, cuarentones, con guata parrillera y cero entrenamiento militar, bajo condiciones extremas, se hicieron asesorar por Sir Ranulph Fiennes, el más grande explorador viviente, de quien hablaremos hoy.

Sir Ranulph Fiennes es según el Libro de Records Guinness el más grande explorador viviente. Actualmente posee el record mundial por haber sido el primero en circumnavegar el globo a través de sus 2 polos, partiendo desde Greenwich, Inglaterra, pasando por el Polo Sur, luego por el Polo Norte y regresando a Greenwich. Y los polos los cruzó a pie. Nada de perros, hovercrafts o rompehielos.

Sin embargo, eso no es todo lo que se puede decir de este rudo de tomo y lomo. Como oficial del Ejército Británico sirvió al Sultanato de Omán en el conflicto con los insurgentes comunistas del sur de Yemen. Comandó el pelotón de reconocimiento del Regimiento Muscat, liderando furtivos ataques al territorio del Dhofar tomado por rebeldes, siendo condecorado por su gallardía.


En 1992 lideró una expedición en la cual se descubrieron los restos de la ciudad perdida de Iram, la Ciudad de los Mil Pilares, en Omán. Una ciudad desconocida en la historia antigua, y la que se pensaba que era mitológica, al estilo de la Atlántida, y que se hizo conocida en Occidente por el libro “Las mil y una noches”.

Al año siguiente junto al Dr. Mike Stroud, cruzó el continente antártico en 93 días, sin soporte alguno (o dicho en chileno, lo hizo “a poto pelao”). Pero no siempre fue exitoso en sus aventuras, porque en 1996 en su intento de cruzar sólo el Polo Sur, le dio un ataque al riñón y lo tuvieron que sacar cascando.

Igual suerte corrió en el 2000, cuando intentó cruzar sólo a pie el Polo Norte. Mientras cruzaba por sobre hielo, su trineo de perros rompió la capa de hielo fino. Los tuvo que sacar a pulso del agua, lo que llevó a que se le congelaran las manos, y fallara la misión. De vuelta en casa, los médicos insistieron que se dejara el tejido necrótico de los dedos antes de que se los amputaran, para permitir el crecimiento de tejido sano en lo que le quedaba. Impaciente y bruto el huevón, al no aguantar el dolor, se amputó los dedos muertos con un serrucho. Y sin trago de whisky pa’ la anestesia.

Después de haber sufrido un ataque cardiaco, y haber sido sometido a una operación doble de bypass al corazón, 4 meses antes, se fue a correr con el Dr. Stroud, para completar el desafío de 7 maratones, en 7 días, en 7 continentes (Patagonia -América del Sur-, Islas Malvinas/Falkland -Antártica-, Sydney -Australasia-, Singapur -Asia-, Londres -Europa-, El Cairo -Africa-, Nueva York -America del Norte-). El viejo casi se muere, pero lo logró finalmente.

Fiennes con todo lo temerario que puede ser, igual tenía un miedo: el miedo a las alturas. El miedo se lo guardó en un bolsillo, y fue a escalar la cara norte del monte Eiger, en los Alpes Suizos. Ud. dirá que la cuestión no es el Everest, pero los montañistas bien saben que desde 1935, 64 escaladores han muerto tratando de subir la cara norte. Por eso la han apodado La Muralla Asesina. Bueno, el viejo se la pudo, y quiso más. Al año siguiente (2008) fue a escalar el Everest, pero no pudo terminar por sus problemas al corazón, no pudiendo batir el record del británico más viejo en escalar el Everest.

Pero el 2009 se convirtió en el británico más viejo en escalar el Everest, a los 65 años. Y además se convirtió en el primer explorador en haber alcanzado los 2 polos y la cumbre del Everest. Al día de hoy, sigue corriendo maratones, y todos los días se manda un trote de 2 horas diarias. Palabra.

Cabros, eso fue una pequeña muestra de lo que ha sido la vida del más grande explorador viviente del mundo. Con semejante currículum es un honor para mi haberle nombrado en este blog frecuentado por machos de tomo y lomo. Espero que esto los haya inspirado a dejar su transpirado sillón, dejar el Call of Duty, e ir a vivir sus vidas.

Como regalo, les dejo una entrevista hecha al mismo Sir Ranulph Fiennes. Cambio y fuera!