Arnold Schwarzenegger podrá tener un montón de contras: que es un facho culiao, que ahora está hecho mierda, que se comía a la nana (que no estaba nada buena, es ese el problema) y un largo etcétera. Detalles menores si recordamos con quién crestas estamos tratando; se le perdona por el sólo hecho de meter dos sagas en el inconsciente colectivo, siendo además una declaración de derechos para cualquier hombre rudo y uno de los patronos de nuestra página: “Conan the Barbarian” y “The Terminator” (más encima ahora tomará un rol más importante en la omnipotente “The Expendables II”, pronta a estrenarse).

1) Conan the Barbarian (1982, 1984): Si a alguien le gustó la versión protagonizada por Jason Momoa hecha a fines del 2011 es porque nunca vio las películas ochentoides; claro, fue un bonito intento, pero las originales con Schwarzenegger en el elenco son las que dan cátedra. Si Robert E. Howard hubiese estado vivo en esa época estaría orgulloso con lo que se hizo a partir de su comic.
Ambientada en el año del pico, en algún lugar europeo con un montón de nieve, el típico cabro chico que algún oráculo vaticina que algún día será un gran rey y esas majamamas. Su aldea es saqueada por bandidos y él es el único sobreviviente; termina convertido en esclavo de algún hueón en donde se convierte con el paso de los años en un barbárico brigido. Una vez libre su misión es pitiarse a los que dejaron la cagá cuando era un pequeño mequetrefe. En la segunda película se transforma en un cazador de recompensas y si es que hubiesen alcanzado a hacer una tercera supongo que ahí hubiese tenido un buen desenlace (convirtiéndose en un gran rey o algo así). Mitología pagana, peleas épicas, minas en trapos menores y todo lo que un hombre hecho y derecho podría pedir.

2) The Terminator (1984, 1991, 2003): “La única forma en que ese nombre sería más rudo es que fuese El Hueón Que Mata” (cita a mi colega Dieghog). Robot enviado desde el futuro que se caga en todo, tejido vivo sobre un endoesqueleto de metal. Da lo mismo si primero lo envían para pitiarse a la mina que será la mamá del líder de la rebelión contra  las máquinas o si en las dos siguientes aparece para proteger al huevas de John Connor; mientras mate a destajo y siga siendo un hijo de puta a sangre fría todo estará bien. Nos recordó lo taquilla que es andar en moto, con chaqueta y pantalón de cuero, lentes de sol y una escopeta; con ‘Bad to the Bone’ de fondo para rematarla (ah sí, en ratos libres va a recitales de Guns N’ Roses, como bien puede verse aquí). Armas de fuego a niveles desquiciados, explosiones y altas teorías conspirativas drogonas sobre el Día del Juicio.
*Terminantemente prohibido ver la 4ª entrega (2009); primero por sólo aparecer un Schwarzenegger digitalizado unos minutos cagones y segundo, como punto más importante, es que la película es como el soberano pico.

En el nombre del Padre Blackmore, del Hijo Iommi, del Espíritu Page. Amén.