¡El último DVD de Iron Maiden es en Chile! El 26 de marzo pasado salió a la venta “En Vivo!”, llegando a la vitrina de cuanta disquería de mierda existente. ¿Tengo que ahondar algo en ellos antes? Supongo que no, esta huevada es Hombres Rudos, así que en el caso de que no les gusten he de pensar que se les cayeron los testículos.

10 de abril del 2011: 50.000 hueones compactados viendo a la Doncella de Hierro, primera vez prestaron el Estadio Nacional para un recital de heavy metal. El cabrón de Sam Dunn (“Metal: A Headbanger’s Journey”, “Global Metal”, “Flight 666”) llegó armado con 22 cámaras HD para registrar tamaña atrocidad en vivo (y 24 horas antes también filmó el concierto de Motörhead en el Teatro Caupolican, otro día perfecto para la humanidad y claro está que ese es otro material magno). Presentación del tour mundial de “The Final Frontier”; el par de años antes estuvieron girando con esa brutalidad donde sólo tocaban los hits de los 80’s y ahora otra vez se lanzaron con un disco nuevo. Los hueones aman tocar en Chile, acá la audiencia tiene espasmos y se transforma en una hueá única, así que desde el 2009 atinaron con traer el equipamiento completo que sólo usaban en Europa: show de luces, pirotecnia, dos Eddies gigantes, ocho telones diferentes, etcétera. Experiencia de otro planeta.

Desde la intro con ‘Satellite 15’ quedas para la cagá con las imágenes pre-show (el montaje del escenario en el estadio, todos los hueones esperando afuera y después entrando hasta llenarlo). 16 canciones repartidas en 120 minutos, cinco son nuevas (cuatro funcionando la raja en vivo), mucho juego de cámaras (ahí está la única hueá irritante: cuando le dan por dividir la pantalla con cinco, seis, siete tomas culiás simultáneas)… Y nada, adrenalina a cagar, lo que siempre se espera de Maiden, tal como alguna vez lo dijo el mismo Bruce Dickinson: “Un show de rock no tiene que ser una especie de experiencia aburguesada; como ir a ver a The Eagles con completos de £50, vistiendo humita y toda esa mierda. Debe ser tan sucio, hediondo y sudoroso como te sea posible; y si no te agrada la huevada sucia, hedionda y sudorosa: ¡apártate!”.

Si le sabe a poco, lector cagón, el DVD incluye un segundo disco: ahí hay un documental de hora y media que se llama “Behind the Beast”. Es como un mini “Flight 666”, donde muestran todo el itinerario y hueveo de la banda en esa patita de la gira que duró dos meses, tocando en 13 países y pasando por 4 continentes.

Cómprenlo, bájenlo, róbenlo… ¡LO QUE SEA! Puto del orto el que no fue, y también puto del orto el que no fue 24 horas antes a Motörhead. Fin de semana glorioso donde se disputaba la doble corona ruda, nada más que decir.
En el nombre del Padre Blackmore, del Hijo Iommi, del Espíritu Page. Amén.