Si alguna vez hablé de Tony Iommi y Jimmy Page, corresponde ahora hablar del más grande:
Ritchie Blackmore. O sea… Deep Purple: “In Rock”, “Machine Head”, “Burn”; la piedra angular del rock y lo que sería el principio del metal. Aparte después fundó Rainbow: una delicia, un trabajo tan bueno o mejor; los primeros tres discos -con Ronnie James Dio de vocalista- son de otro planeta. Es un maestro, evoluciona improvisando, dio origen al power metal, al metal neo-clásico. Genio de genios, el tipo se puede tirar un pedo que para mí ya es un clásico. Sin contar su conocido temperamento de mierda, del que se desprenden muchas historias. Las dos más notables:


1) Deep Purple: California Jam (1974): «Cerraban el festival, pero a último minuto los productores modificaron el orden de presentación dejando a Emerson, Lake & Palmer para el final. Blackmore para vengarse le encargó a su roadie que bañara con gasolina varios sistemas de sonido. Cuando la banda estaba tocando la última canción, Blackmore dio la señal para que incendiara los amplificadores, luego dejó inutilizable una cámara de televisión de la cadena ABC al golpearla con el mástil de su guitarra -la cual después lanzó al público- y además destruyó varios amplificadores arrojándolos al foso del escenario. Mientras Blackmore hacía esto, el resto de la banda seguía tocando en medio del intenso humo y las explosiones. Después del concierto la banda tuvo que realizar una espectacular huída en helicóptero para evitar ser detenidos por la policía.»


2) Rainbow: Live in Munich (1977):
«En Viena fue arrestado por romperle la mandíbula de uno de los miembros del equipo de seguridad (que resultó ser un policía), teniendo que pagar una multa de £5000. Tras cuatro días a la sombra llegó tarde a Munich para el concierto que debían grabar para la televisión y que no empezó hasta medianoche. Los teloneros hacía ya un buen rato que habían acabado y ya quedaba poca gente en el recinto.»

En el nombre del Padre Blackmore, del Hijo Iommi, del Espíritu Page. Amén.