Hola, ¿qué tal? Guitarra Rompe Ojetes volvió para ser tu peor pesadilla… No, mentira; sólo para guiar un poco sus pobres existencias, enclenques de mierda. Ponerle onda a lo que se escuchen no tiene que ser complicado, no se obsesionen con la quinta pata del gato zambulléndose en cagás rebuscadas que no valen dos pesos. Tal como dijo mi colega Gunslinger: “ser vanguardista es cosa de maricones, así que no intente volver a inventar la pólvora; hay cosas que nunca fallan ni pasan de moda”. Hoy: Guns N’ Roses.

Si le interesa el tema, puede adentrarse en los años venideros con los dos “Use Your Illusion” y si es que se le apetece hasta la amorfa formación actual con el “Chinese Democracy”; esa huevada de decisión es suya, pero nadie puede hacerle el quite a la formación original y a los dos discos que alcanzaron a sacar en la segunda mitad de los 80’s. A ver, tenemos a una de las mejores duplas vocalista / guitarrista: Axl Rose & Slash (tan buena como Mick Jagger & Keith Richards o David Lee Roth & Eddie Van Halen). Compleméntese con los otros tres pelafustanes: Izzy Stradlin, Duff McKagan y el drogón de Steven Adler. Vocal, dos guitarras, bajo y batería: ese es el equilibrio testosterónico preciso, no es necesario meterle teclados o mariconadas por el estilo (que desgraciadamente después fueron agregándose); así como estaban tenía ese toque sucio y callejero perfecto. Ya cuando escuchas antes de la primera canción el “HEY, FUCKERS! SUCK ON GUNS N’ FUCKIN’ ROSES!” te haces caca encima.

En esa época Los Ángeles exportaba cantidades industriales de bandas putazas tapizadas en maquillaje y prendas rosadas; estos hueones, en cambio, eran los forajidos. Salieron de un agujero de mierda, hacían lo que carajos querían; mucha droga, alcohol, descontrol y strippers. El último gran grupo, con “Appetite for Destruction” (1987) como placa debut dejaron la cagá, pieza fundamental del rock, doce canciones repartidas en poco más de 50 minutos que de por sí es un grandes éxitos. Después la volvieron a hacer con “GN’R Lies” (1988): una huevada semi en vivo, semi acústico. Giras como banda de soporte de Iron Maiden, Aerosmith, Mötley Crüe, Alice Cooper, The Cult y hasta los mismos Rolling Stones… Ah sí, hasta se dieron el lujo de hacer un cameo en la quinta y última película de la saga de Dirty Harry: “The Dead Pool” (Clint Eastwood, ora pro nobis).

Pero como no todo puede ser perfecto: entrando en la nueva década -a pesar de que allí se trasformaron en algo enorme y multiplatino, con tours inmensos y siendo la banda más grande del planeta- comenzaron las mochas internas, primero salió cagando el batero, al poco tiempo renunció el segundo guitarrista y así todo se fue yendo a la chucha en algunos años. Ahora, en tanto, cada uno de esos cinco está haciendo hueás diferentes por sus respectivos lados. Salud por ellos y al que no le guste que se desayune un buche de semen.
En el nombre del Padre Blackmore, del Hijo Iommi, del Espíritu Page. Amén.