Saludos hijos del glorioso y rudo Capitán Arturo Prat Chacón, les saluda con su jarra en alto el altísimo y supremo Hígado de Acero. Luego de una lucha feroz con el capitán del Holandes Herrante….. y sí, les informo, soy el nuevo capitán así es que si se mueren en el alta mar, tengan la seguridad de mi guía en estado de ebriedad al otro mundo (sexo, mujeres y mucho ron… ahu ahu ahu!). Hago este alto durante mis 10 años en altamar para entregarles nuevamente la rudeza que ustedes pequeños macabeos penosos en búsqueda de la rudeza vienen a buscar a este sitio (agradecimientos a esa compañía de telecomunicaciones que ilumina el oceano, da lo mismo cual, como buen pirata, ha sido hackeada).

Hoy me dedico a este tema entendiendo que algunos debiluchos en búsqueda de la rudeza han sufrido por ese mal necesario que es el amor. Y dado que no existe nada en este puterio rudo es que toco este tema. Si usted es uno de los que busca la guía espiritual para sobreponerse a que su hembra lo engañó con 2 perguétanos, permítame decirle que no hay remedio para eso más que su hombría. Hoy solo le relato lo que su cabrón Hígado de Acero ha hecho con su vida a ver si a usted rudo lector le sirve. Y si no, siempre puede ir a tirarse 10 putas, salir pobre y arrepentirse al día siguiente por haberse gastado mucho dinero.

De todos los sagrados caballeros de la rudeza de este cabrón antro me siento con la propiedad de tocar un tema tan dificil como salir de una relación con una mujer después de mucho tiempo. Si algunos de ustedes bastardos se siente con la propiedad de decirme “debilucho” por cultivar raíces y tener descendencia, se puede ir a la rechucha. Es deber de todo hombre de estirpe expandir la rudeza a través de su prole. Asumiendo de que la mismísima muerte venga a buscarlo y no le saque la rechucha. Es de ultra fleto morirse a la primera.

Este post esta apuntado al rudo macho de estirpe que decidió asentarse con su hembra escogída. No siempre las cosas resultan como uno espera, dado que uno es rudo, no Zeus, por lo que  lo que ocurra en el destino escapa de las manos de todo sucio pirata.

En fin. después de una conjunción estelar de 4 años con una mujer celosa y de la cual solo poseo recuerdos difíciles (Hacha Sangrienta lo puede atestiguar pues me tendió la mano cual Espartano en las Termópilas) y de una segunda hembra de la cual guardo grandes recuerdos vividos por 5 años. Me encuentro en la misión de volver a empezar.

No pretendo ser un guía espiritual pero si hay cosas que usted rudo lector puede hacer para lograr que el dolor sea llevadero (hasta el magnánimo Rambo siente dolor así es que si existe crítica puede dirigirlas a mamones@huecos.cl).

Entrando en materia mi soberana rudeza dicta lo siguiente:

  • Reúnase con otros piratas mercenarios cuya voluntad sea la del vivir en el borde de la muerte: En los momentos de dolor existe el afán de la autodestrucción, el alcohol, el desquite con mujeres fáciles y la defensa en peleas de bar serán parte de esta etapa por lo que requiere del apoyo de sus camaradas. No pretenda hacérselas de rudo si la pena lo embarga, pues no existe peor error que sufrirla solo. Después de todo, el rudo de verdad sigue siendo humano. No quiere decir que ande dando lástima pero si tiene derecho a sentir la pena.
  • Evite el sexo inseguro con prostitutas: Hablando no por mi experiencia sino por la de otro pirata amigo, les comento que la autodestrucción puede ser muy dañina. Evite hacer estupideces, pues aparte del dolor al día siguiente vivirá con la conciencia intranquila sabiendo que se podría haber contagiado alguna enfermedad cabrona como el ébola o la peste bubónica.
  • Viva el luto: No espere que el dolor se le pase al día siguiente, hay que dejar que las cosas decanten. No se mutile escuchando música gigafleta como Arjona o Pablito Ruiz. El verdadero macho pura sangre la vive con rock pesado (consultar con Guitarra Rompe Ojetes al respecto) y mantiene la frente en alto.
  • El éxodo: Lo peor ocurrió, llega a su ruca y todo lo que el sudor de su frente pudo comprar desapareció, le embarga una rábia recalcitrante de ir a reclamar lo perdido a la morada de su ex. Mi consejo: DEJESE DE PELOTUDECES. Las cosas se reemplazan. Su guía es comprarse una botella de ron, sentarse en el medio del espacio vacio de lo que solía ser su morada amoblada y despídase de sus antíguas pertenencias. Un verdadero guerrero empalador de amplio espectro siempre ha sido un proveedor y puede perfectamente trabajar para comprarse nuevos muebles. Ir a reclamarle a la ex lo perdido raya en lo indigno por lo que si usted lo hace lo escupiré en su tumba. (Recuerde, ahora soy el Capitán del Holandés Herrante por lo que si se muere en altamar haré que los marineros lo impalen durante 100 años en su permanencia en esta gloriosa embarcación).
  • Ahogando las penas: Aquí hablo del alma. Hijos de puta, los problemas flotan pero no evita que uno siga intentando ahogarlos. Pero si lo hace, que sea con mercenarios de confianza y lo mejor en su propio hogar. No queremos verlo gritando en las calles “PUTAAAA ME CAGASTE LA VIDAAAAA”. Simplemente rastrero. El verdadero Atila absorbe el sufrimiento y adormece el dolor con whisky. A la usanza del Wild West.

 

  • Hay vida después del pasado: Tranquilo hijo de la rudeza, el gran Odin en su magnificencia pobló la tierra de bellas doncellas. En el minuto en que te sobrepongas de la pérdida podrás volver a la caza. Será el renacer de una nueva experiencia como el glorioso Fenix. Recuerda maldito aprendíz, no existe la última mujer y si eres el afortunado de encontrar a la que te acompañará en tus tareas mercenarias, respétela y dele la oportunidad. Zeus sabe lo que hace.

Alegraos ebrios de puerto, se viene un nuevo mañana. Lo que venga es una nueva oportunidad para vivir la vida pirata: “Toma lo que puedas, no devuelvas nada”. Palabras del colega Sparrow y de su oficial Gibbs.

Alejándome a la tierra de los muertos, pues unos debiluchos se les ocurrió morirse por insolación, me despido…

Hígado de Acero, out.