Accept
Guitarra Rompe Ojetes, corresponsal hijo de puta desde Santiago.

La última vez que visité el Cono Sur los muy hueones aún usaban plumas y vivían en rucas. Ahora, para mi sorpresa, en Chile se organizan varios festivales musicales, simultáneamente cada año, que los hacen parecer parte del Primer Mundo. Un hombre hecho y derecho ha de tenerla clara: mandará a Lollapalooza a la mierda y optará sin pensarlo por The Metal Fest. Esta vez me di el tiempo de ir al evento que abría los fuegos, denominado “La Previa”: dos bandas menores y como cabeza de cartel Accept.

¿Qué se puede decir de ellos? Es toda una institución germana de heavy metal, más de 30 años de carrera, a mi gusto la más grande después de Scorpions; quien no esté de acuerdo que se vaya a jugar con tierra. Si el jefe Wolf Hoffmann dice que habrá concierto el 12 de abril en el Teatro Caupolican: allí SE DEBE estar. Si el jefe Wolf Hoffmann dice que grabarán el concierto y que ese será su próximo lanzamiento oficial en DVD: allí SE DEBE estar todavía más (no le puedes decir que no a alguien que cada día está más parecido a Bruce Willis). Han tenido buena racha desde que reformaron la banda hace un par de años con Mike Tornillo como vocalista (reemplazando al inmortal Udo Dirkschneider):
El 2010 lanzaron el brutal Blood of the Nations. Con su gira promocional se dejaron caer por primera vez en Chile, en mayo del 2011, siendo machacados por la audiencia local (y claro está que yo me encontraba presente); ese es el motivo de que quisieran grabar aquí ahora. El 2012 remataron con el colosal Stalingrad, trabajo que los trajo de vuelta.

¡Todos ustedes son unos malditos pusilánimes! Cuando me aparecí en ese teatro, ya santificado por Motörhead y tantos cabrones más, no vi ningún lleno desmesurado. ¿Habrán sido unas 3.000 personas en total? En la parte de la platea, allá arriba, había groseras cantidades de lugares vacíos. Lo que sea, ustedes se lo pierden por maricones. Comentaría sobre los dos números de apertura, pero en ese rato estaba conociendo, dentro de un baño de las inmediaciones, a un par de alemanas de la delegación.

Wolf Hoffmann
Ya a eso de las 10:20 apagaron las luces y Accept salió a dejar la cagá con dos cortes del nuevo disco: Hung, Draw and Quartered y Hellfire. Magnánimo, suenan como un cañón; aplanadora la batería de Schwarzmann, el trío de cuerdas Hoffmann, Frank y Baltes es una hueá pero pal pico. Y ahí tienen a Tornillo, agitando en Restless and Wild y Losers and Winners mientras esos 3.000 hueones se vuelven desquiciados: corean, saltan, se sacan la chucha entre sí, ¡cómo ha de ser! Déjame ver qué más tenemos: Stalingrad, Breaker, Bucket Full of Hate, Monsterman y Shadow Soldiers. Material no apto para trolazos con oídos sensibles; azotaban con algo aún mejor cada vez. Amamos la Vida, dándoselas de bilingües (en realidad trilingües, pero en alemán no cantan nada), la inmensa Neon Nights, Bulletproof, Aiming High y uno de los puntos más altos: Princess of the Dawn (mención honrosa a una improvisación de bajo a la mitad de la canción, donde Baltes remató con un “SANTIAGO! I WANT YOU TO SHOW ME YOUR METAL HEART!”). Todo muy bonito, quizás le faltó un poco más de diálogos entre medio, pero dárselas de oradores no es uno de los puntos fuertes de la banda; no, ellos sólo te descrestan en vivo, cosa que me parece de lo más bien. Sigamos será mejor: Up to the Limit, No Shelter, Pandemic y para rematar la primera parte: Fast as a Shark (y cuando comenzó a sonar la intro, la aguja con el vinilo y la mina alemana cantando, ha de ser el momento más hilarante de la jornada, para luego ser descrestado ahí mismo). Se van del escenario y vuelven a los dos minutos, ahí se venía lo último de la noche: Metal Heart (qué genios, le afanan descaradamente a Tchaikovski y Beethoven), Teutonic Terror y cierre olímpico con Balls to the Wall.

Dos horas inmensas, cuanta onda y pelotas le pusieron. Ese que no fue no merece mi respeto, dieron cátedras de rock ahí dentro y se lo perdieron; ahora tendré que explicarles todo de nuevo. Lo postulo fijo como concierto del año, traten de superar eso. Nos quedamos esperando que sus majestades lancen ojalá dentro de no mucho el DVD, esa hueá será dinamita pura.
En el nombre del Padre Blackmore, del Hijo Iommi, del Espíritu Page. Amén.