El Hombre Rudo y la Violencia Física

por | Sep 30, 2015 | Doctrina, Macho Alfa 101

Saludo a todos ustedes hombres rudos, peleoneros, puteros, bebedores insaciables, asiduos visitantes de antros de pecado y perdición. Que el valor, el temple y la fuerza los acompañen siempre.

Este es mi primer aporte para HR, este blog de invaluable conocimiento para todos aquellos que fuimos bendecidos por el Soberano con un par de cojones que hemos sabido utilizar muy bien y hecho respetar a cada momento.

Quiero hablarles hoy de la violencia física o pelea, camorra, pendencia o riña, que en todos los términos significa partirte la madre con otro u otros.

Irse por la vida liándose a puño limpio con medio mundo y desafiando a pelear al otro medio no es un buen negocio pues indudablemente la historia nos ha demostrado que es mejor repartir pan que piedra. No obstante el hombre rudo sabe que en este mundo donde hay tanto abusivo, maltratador de mujeres, huérfanos, viudas y ancianos; tanto amigo de lo ajeno; tanto jíbaro, maleante, y caza peleas; es muy probable que alguna vez en nuestras aventureras vidas tengamos que irnos a los cachazos con alguno de los ya mencionados hijos de su puta madre.

El hombre rudo no solo se apoya en sus músculos sino que, como tiene un cerebro altamente desarrollado, puede resolver muchas desavenencias por medio del diálogo y la diplomacia, pero hay gentuza con la que no vale la pena perder el tiempo argumentando razones porque sencillamente no te van a oír, y si te oyen los muy tarugos no te van a entender pues ellos solo entienden a los golpes, así que lo mejor es darles la zurra que en casa jamás les dieron y que por esta falta de corrección se hicieron unos hijos de la tiznada.

Así que ya sabiendo que la confrontación física es inevitable, vale la pena estar preparados y evitarnos así recibir nosotros la paliza y la humillación de nuestras vidas. Así que todo hombre que se precie de serlo, debe ser un guerrero espartano entrenado para destrozar a cuanto gilipollas se atreva a faltarnos al respeto y dárselas de muy listos con nosotros.

Entonces les dejo aquí unos consejos para que los pongan en práctica antes, durante y después de un combate, bien sea a los puños y patadas, a puñal, hacha, machete, espada, sables o pistola (porque el rudo es todoterreno y no se le corre a nada).

ANTES DE LA PELEA

rocky 2

1. Prepárate psicológicamente

Ve sabiendo que al menos una vez en tu ruda vida vas a tener que partirte la madre con algún puto que te la vuele, así que si eso aún no ha pasado vete preparando mental y físicamente para ese momento, y si ya eres todo un guerrero vikingo de mil batallas con más razón deberías estar siempre preparado para tu próxima pelea.

2. Aprende a pelear

Inscríbete en un gimnasio o en un club de boxeo, artes marciales mixtas, Krag Maga, Muai Tai o Kung Fu, o en cualquier chorrada donde aprendas a pelear con hidalguía y contundencia, así cuando te llegue el día vas a estar preparado para medirte con cualquiera y salir bien librado en medio de los aplausos y ovaciones de quienes te miren pelear.

3. Aprende a empuñar un arma

machete 1

Como no todas las veces tu rival va a liarse contigo a los puños, sino que tal vez te saque un arma (dígase cuchillo, machete, revolver Magnum 47 Parabelum, pistola Colt 45 o Prieto Beretta, Mini Uzi, AK 47, lanzagranadas, M60, etc) o cualquier otro objeto contundente (dígase bate de beisbol, garrote, macana, cruceta, destornillador, etc) no está demás aprender a pelear con un cuchillo, un machete, un palo, o un arma de fuego. Hombre precavido vale por dos.

4. Pelea si no tienes otra salida

Sólo utiliza la violencia como último recurso, si puedes arreglar todo por métodos pacíficos hazlo: el hombre de verdad no es quien caza una pelea sino quien sabe evitarlas.

5. No seas abusivo

Ya en este blog los sabios lo han dicho: No emplees la fuerza contra mujeres, niños, ancianos, desvalidos, enclenques y cobardes. Nadie te va a aplaudir que aporres a ninguno de ellos, es más, muy seguramente otro rudo saldrá en su defensa y ahí sí que tendrás que bailar bonito con la más fea. En vez de eso, conviértete en paladín de los débiles, las mujeres y de los maltratados.

DURANTE LA PELEA

pelea

Si no pudiste resolver tus problemas por las buenas y tuviste que irte por las malas, ten presente lo que a continuación te digo:

1. Serenidad

Conserva la calma y pelea con decisión pero sin ira; ya lo dijo el sabio Séneca: “Al gladiador lo protege el arte y lo expone la ira”. Haz visto como Chuck Norris y Terminator despachan a sus enemigos sin perder el control y sin siquiera despeinarse.

2. Protege tu cara y tus partes nobles

No vas a querer llegar a casa tan desfigurado que ni la que te parió te pueda reconocer o que te peguen una patada en la entrepierna que te deje como Farinelli el castrado y a más de eso en total estado de indefensión.

3. Ataca la cara y las partes nobles de tu oponente

patada

Es él quien debe cambiar de apariencia física e inutilizado para seguir engendrando a otros bastardos como él.  Así de paso salvarás al mundo de una invasión de gilipollas pelotudos.

4. Duro con el enemigo

vale-todo

Dale como a saco de box, hazle entender en cada golpe que le propines que el peor error de su vida fue haberse metido contigo, que barata la va a sacar si no termina muerto. Tu cuerpo es una perfecta máquina de aniquilación; cada músculo tuyo, cada parte de tu cuerpo es tan dura como el granito e impenetrable a sus ataques, mientras que él es una cáscara de huevo ante tu demoledor poder. Dale para que sienta y nunca olvide de que a un gladiador de tu estirpe jamás se debe retar.

5. Perdónale la vida

Si la pelea es con armas, trata de no matarlo (a menos que no te deje otra opción) lastima sus extremidades donde el peligro de muerte es mínimo y si la riña es con un machete procura no decapitarlo o mutilarlo. Aún en medio de la barbarie hay que mostrar algo de humanidad.

6. Destrúyelo psicológicamente

Dile que te golpee como un hombre de verdad, que le vas a partir la madre por puto y cabrón. Aunque te lastimen sus golpes, finge como el mejor de los actores que sus ataques no hacen mella en ti, míralo a los ojos y si él te mira a los tuyos ya está perdido; ríetele en su cara, provócalo, haz que pierda la cabeza y cuando esté más desequilibrado, descarga un ataque fulminante del que ya no va a poder recuperarse.

DESPUÉS DE LA PELEA

despues

1. Se compasivo

Cuando tu rival ya esté fuera de combate, compórtate como un hombre de honor, no te ensañes con él, no lo muelas en el piso a golpes estando ya en estado de indefensión. Demuéstrale a él y a todos que eres misericordioso y que solo peleas con quien tiene las fuerzas para enfrentarse a ti.

2. Ayuda a tu contrincante

En un acto de magnificencia dale la mano y ayúdalo a levantarse; si se te fue la mano, ayúdalo a ir a un hospital para qué reciba ayuda o al menos detén un taxi para que lo lleven (y no olvides pagar tú el taxi) y si la pelea no tuvo claro ganador, chócala con él y reconócele que fue un digno rival. Es de hidalgos reconocer las virtudes de tus oponentes.

3. Nunca de te fíes de tus enemigos

Después de la pelea de la que saliste airoso como el rey de la selva, procura poner ojos en tu nuca porque la cobardía y la sevicia forman parte de la vida cotidiana de los malos perdedores y muy seguramente el querrá desquitarse de ti de la peor manera imaginable. Así que para un gallo que madruga hay otro que no duerme. No te confíes un solo instante.

In this photo provided by Universal City Studios, international martial arts expert Jean-Claude Van Damme, left, stars as a soldier out to avenge the death of his brother in this scene from the film, "Lionheart", 1990. (AP Photo/Universal City Studios/Gary Farr) No Sales

Descendientes de Atila y Erick el Rojo, espero estos consejos cargados de verdad los protejan en el arte noble del combate cuerpo a cuerpo y que no olvidemos que el hombre de verdad cae bien en cualquier parte y cae parado.