Las Leyes del Buen Bebedor

por | Sep 5, 2017 | Macho Alfa 101

Si usted es uno de estos impúberes imberbes, que ya se creen muy hombres porque se embriagan cada fin de semana en la disco con el dinero que sus padres le dan; abra el ojo y lea detenidamente porque esto le queda que ni mandado a hacer. Ahora que si ya es un bebedor con cierta trayectoria pero que aún no se ha ganado del todo el respeto en los círculos bohemios que frecuenta, regálese el tiempo de escudriñar esta sublime enseñanza que de seguir al pie de la letra, me habrá de agradecer que se la haya compartido. Pero si ya es usted un bebedor de vieja data, curtido en los menesteres etílicos, guardián de los misterios del néctar del diablo; no hará más que asentir a estas páginas cargadas de verdad, esa verdad que su vasta experiencia entre copas y cantinas le ha enseñado.

Gracias a la rudeza que me fue transmitida por auténticos gurús del trago, Charles Bukowsky, Jack Kerouac, José Alfredo Jiménez, George Best, Paul Gascoigne, Higado de Acero; y sumado a esto, mi propia experiencia, fruto de años de beber a destajo; les hago entrega de un tesoro que vale más que cualquier botella de Licor de Chambord: Las leyes del buen bebedor.

El licor, el elixir de los dioses paganos, el bálsamo que alegra la vida de los mortales, envalentona a los hombres, desviste a las damiselas y se encuentra presente en todas las culturas del mundo; tiene sus propias leyes y solo aquellos que las conocen y las observan pueden sobrevivir al poder de este preciado líquido, placer para unos y desgracia para otros.

ANTES DE BEBER

1. LLEVA DINERO SUFICIENTE. Beber es un hábito caro por eso quien lo practique debe contar con los recursos suficientes para pagar sus tragos. El rudo es generoso y en sus parrandas no se nota ni la pobreza ni la mezquindad, pues su mesa siempre está surtida de licores para libar con sus amigotes y con las hembras que lo acompañan en sus bacanales.

2. SELECCIONA TUS COMPAÑEROS DE COPAS. El rudo solo bebe con otros rudos y desde luego con mujeres que estén dispuestas a prodigarle placer sexual. No te sientes a beber con cobardes, ladrones y tacaños o con mujeres que no estén dispuestas a dejar que las goces después de una abundante tanda de copas. Hay que ser listo y saber cómo, en qué y con quien gastar los billetes.

3. BUSCA UN BUEN LUGAR: Si vas a beber busca un sitio donde te sientas cómodo, te atiendan bien y los precios estén al alcance de tu bolsillo y sean coherentes con el servicio y las atenciones que ofrecen.

4. BEBE COMO RUDO. Los licores destilados como el whisky, el tequila, coñac, ron y aguardiente son los predilectos de los rudos hijos de Baco. La cerveza es otra delicia que estimula el paladar y los sentidos del hombre testiculado pero no se aceptan aquellas con el despreciable mote de light o “cero” (a quién se le ocurre inventar y peor aún beber una cerveza sin alcohol, que es lo mismo que un asado sin carne, una mujer sin coño y un hombre sin polla) Desterrados quedan también esos degradantes cocteles coloridos y mariconerías similares.

Vale la aclaración de que no es camisa de fuerza ser una cantina andante ya que se puede ser abstemio sin ver menoscabada la hombría. Ingerir alcohol o no, es una elección tan personal como  respetable.

DURANTE LA JUERGA

1. NO DES LA ESPALDA. Siéntate de espaldas a la pared para tener la visual de lo que pasa a tu alrededor y poder reaccionar a tiempo ante cualquier eventualidad que pueda perjudicarte (un enemigo, un bromista, un botellazo, un golpe) ya sabes que entre el trago rondan los traicioneros, así que no des la espalda.

2. NO SEAS TACAÑO. Cuando llegue tu turno de comprar no te hagas el desentendido como si la cosa no fuera contigo. Pide cuanto antes y sin chistar, y a volar los cantineros sirviendo botellas porque están bebiendo sedientos vikingos y quien está pidiendo licor es el jefe de la horda.

3. ENTRETÉN A LA AUDIENCIA.  Ameniza el rato charlando animosamente, deja que tus carcajadas inunden el lugar, viniste a divertirte, a pasarla bueno; cuenta chistes, bromea con todos, eso sí con respeto, para que todos vean que eres un tipo alegre y divertido, y llevándose una muy buena impresión tuya, querrán repetir la juerga contigo.

4. NO TE EMBORRACHES DEMASIADO. No es conveniente beber hasta perder el conocimiento ni que se vean muy mermadas tus facultades físicas y mentales; puedes ser presa fácil de alguien que te quiera golpear o del burlón que quiera divertirse a costa tuya. No sea que por causa de la extrema embriaguez terminen siendo el hazmerreír de todos y con el honor seriamente lastimado.

5. CONTROLATE. Nada de cometer disparates, hablar más de la cuenta o protagonizar bochornosos espectáculos, dormir en el piso de las cantinas, amanecer en los andenes, vomitar en público o sobre la gente. Un macho se embriaga para desfogar tensiones, celebrar triunfos, adormecer el dolor o simplemente por costumbre, no para hacer ridículos que lo hagan luego esconder en las profundidades de la tierra de pura y física vergüenza.

6. PAGA TUS COPAS.  El buen bebedor paga sus tragos. Como hay muchos cantineros apasionados por cobrar de más, vayan pagando lo pedido, para que al marcharse, tengan la tranquilidad de no dejar cuentas pendientes.

7. NO BUSQUES RIÑA. El trago tiene la particularidad de hacernos sentir fuertes, ricos y apuestos, pero por las barbas de Nimrod, no nos creamos gallos de riña en medio de una salvaje borrachera. Entendamos aún en medio de la perturbación etílica que pelear en ese estado no es el mejor plan, podríamos salir mal librados y nuestros huesos pagar caro las consecuencias de nuestras bravuconerías. Si hemos de rompernos la cara con alguien que sea por motivos que lo justifiquen y en lo posible, en pleno juicio y uso de nuestras facultades físicas y mentales para tener menos cosas que lamentar, especialmente de recibir una soberana puñiza.

DESPUES DE LA  FIESTA

1. VETE A CASA. Ya borracho es lo mejor que puedes hacer, aunque allá te espere tu mujer como una cobra real, pero macho que se respete sabe encantar serpientes. Es más peligroso quedarse afuera y ser víctima de los muchos  peligros que acechan en las calles.

2. NO CONDUZCAS. Es un error muy recurrente conducir en medio de la más apoteósica borrachera o ponerte iracundo con tus amigos que no quieren entregarte las llaves o salir con las típicas y absurdas frases

– “Yo estoy bien, yo estoy bien “

O peor,

 – “Borracho manejo mejor”

Es de hombres responsables pedirle a un amigo (que esté sobrio, obviamente) que nos lleve a casa o sencillamente tomar un taxi. Un accidente de tránsito, una costosa multa y hasta perder la licencia de conducción son solo algunos motivos para no creernos los dioses del asfalto en medio de una mítica borrachera.

3. CERO VIOLENCIA INTRAFAMILIAR.  Mucho se acusa al alcohol de ser causante de todo tipo de violencia. Así que vástagos de Charles Bukowsky; ni tu mujer, ni tus hijos, ni nadie tiene porque sufrir ningún tipo de maltrato tuyo a causa de tus borracheras. Si cuando llegas a casa más ebrio que el Maestro Borrachón, mueles a palos a tu familia; es mejor que cortes por lo sano y abandones para siempre la botella para no terminar dañando o incluso matando a algún ser querido y acabar en prisión con la conciencia presa de los más horrendos remordimientos.

4. DEBER ANTES QUE BEBER. El hombre hecho y derecho cumple primero con sus obligaciones antes de irse a la cantina. Nunca deja a su mujer y a su prole sin comida ni vestido y nunca deja de cumplir con sus obligaciones por andar en la bohemia. Hijos del gran José Alfredo, recuerden que se bebe para alegrar el corazón, hacer amigos, limar asperezas y seducir doncellas, no para convertir tu vida en un infierno.

Como ven, el libar licor no los convierte automáticamente en buenos bebedores así como nacer varones no los convierte en hombres. El tiempo y la práctica conducen a la excelencia, así que mis ebrios amigos, apliquen una a una estas sencillas leyes que Baco en su misericordia nos ha dado a los hombres para hacernos los tragos menos amargos.

Desde El Salón Tenampa, entre tequilas, mariachis y mujeres; cambio y fuera.